Los que metieron a la cárcel injustificadamente a Aurelia en Guerrero por sufrir un aborto involuntario, son varios y están libres.
El primero: Placido Palatzin Tetitlan es un policía comunitario del pueblo de Xochicalco, Guerrero, donde vivía Aurelia. Él es el hombre que abuso sexualmente de ella en múltiples ocasiones y quien posteriormente se dio a la fuga.
Aurelia estuvo expuesta a múltiples violencias a lo largo de su vida en la comunidad de Xochicalco, Guerrero como: violencia física, psicológica y sexual.
También fueron las instituciones, las que continuaron con esa violencia hacia Aurelia en la cama del hospital aún convaleciente del aborto espontáneo, la esposaron de pies y manos, y sin su consentimiento le implantaron un dispositivo para que ya no se embarazara.