La crisis del campo de finales de los años noventa llevó a los campesinos del estado de Chiapas a dejar sus cultivos tradicionales y buscar nuevas formas de generar ingresos para sobrevivir, sin embargo la burocracia y la dificultad para acercarse a las oficinas hacendarias han sido un obstáculo.
En el año 2019, Herminio Verdugo y su familia, pequeños productores de café en Unión Juárez, localizado en las faldas del volcán de Tacana, decidieron transformar una buena parte de su parcela ya improductiva en una microempresa.
Herminio recuerda entusiasmado: "Cuando vimos que ya era muy pequeña la casa pues construimos este lugarcito acá en los terrenos que son de nosotros verdad, como ejido es nuestra parcela y aquí construimos esto, venimos a un lugar muy privilegiado, muy hermoso, estamos exactamente a mil metros sobre el nivel del mar con un clima agradable buenísimo para descansar, hoy contamos con un restaurant bastante amplio, tenemos un terreno bastante amplio para que la gente pueda caminar, contamos con nuestra alberca contamos con cinco cabañitas para descansar también..."

Empiezan las trabas
Junto a las ganas de crecer, también llegaron los problemas.
Las únicas dos oficinas hacendarias para realizar la inscripción fiscal se localizan, una en la capital del estado y la más cercana se la zona de la sierra, se localiza en el municipio de Tapachula, Chiapas a poco más de 50 kilómetros de distancia.
Fueron miles de pesos gastados viajes constantes, tramites y citas casi imposibles de obtener, hasta que casi ocho meses después pudieron obtener un Registro Federal de Contribuyentes, pero para entonces las deudas casi los ahogaban.
"Hacienda con su política pues a veces no deja otro camino a los pequeños empresarios como restauranteros a no darse de alta en Hacienda o definitivamente cerrar, porque no hay ningún apoyo, alguna ayuda de parte del gobierno den ese sentido", relata don Herminio.
Y es que ocho de cada diez negocios de la zona han tenido que cerrar o trabajan en la clandestinidad fiscal, la lejanía y las trabas burocráticas no les permiten otra opción.
A pocos metros dos negocios más, el primero cerro hace apenas unos meses, el otro hace dos años y ni si quiera concluyo los tramites hacendarios y de dieron por vencidos, la familia completa decidió migrar a Estados Unidos.
La familia Verdugo Muñoz espera con ansias la próxima temporada vacacional, será la prueba de fuego para su negocio, esperan ganancias que les permitan sostener a las cuatro familias más que dependen de ellos o de lo contrario cerraran como sus vecinos.
"Sí, no hay un apoyo bastante fuerte para el campo cuando menos que permitan que las empresas pequeñas o las mini empresas salgamos adelante y nos dejen trabajar libremente", concluye
Herminio Verdugo.