Un grupo de casi tres mil personas llegó a Coahuayana, Michoacán, huyeron de hombres armados, de la violencia y el crimen organizado que llegó, secuestró y asesinó a varios hombres, quemó sus casas y obligó a sus familias a convertirse en desplazados de su tierra.
Son provenientes de los municipios de Chinicuila, Coalcomán y Aguililla, otros, fueron expulsados desde el estado de Guerrero y Colima, también la violencia los orilló a escapar.
Algunas de sus historias fueron contadas a Fuerza Informativa Azteca, por los propios sobrevivientes:
Violeta, una mujer desplazada recuerda: "Agarraron a mi esposo, lo desaparecieron, lo tiraron en el camino, nos quemaron nuestra vivienda, nuestros papeles, el carro que traíamos, luego nos amenazaron de que ya nos fuéramos de ahí" y recuerda por qué escapó:
"Corrí para acá porque soy una mujer sola, a mi hija que estaba conmigo, o sea no en el mismo lugar sino ahí cerca y a ella le desaparecieron su marido a nosotros nos corrieron no sacamos nada", lamenta la mujer desplazada.
Ya no hay espacio para desplazados
Todos los días siguen llegando personas a refugiarse a Coahuayana, pero ya no hay forma de ayudarlas, así lo mencionan las autoridades municipales.
Gildardo Ruiz, presidente municipal de Coahuayana refiere: "Una familia jala una familia, otra familia y ojalá que ya la gente pare de llegar porque no vamos a tener alojo en donde darles".
Cercana a la cabecera municipal de Coahuayana se encuentra un predio, el cual se va a denominar la colonia de la paz y es que justamente es lo que las familias desplazadas esperan, un poco de paz y tranquilidad en medio del caos que debieron vivir para abandonar sus lugares de origen.
Aunque intenten volver a empezar, en sus rostros y palabras, se refleja el dolor de perder sus raíces. Son familias arrancadas de su lugar de origen, obligadas a dejar su vida, su patrimonio.
Son desplazados de la tierra, pero también del derecho de saber dónde están sus seres queridos porque los integrantes del crimen organizado se los llevaron o los asesinaron delante de ellos.