Aún existen fanatismos religiosos que debemos combatir y queda claro lo frágil que es nuestro derecho de libre expresión.
Hace un par de semanas el escritor Salman Rushdie sufrió un atentado cuando un loco le metió unos cuchillazos debido a que hace más de 30 años, escribió un libro que no le gustó a ciertos personajes de Irán.