Todos los días se levantan tres o cuatro reportes de adolescentes desaparecidos o ausentes en México, pero no todos son víctimas de algún delito, varios decidieron irse de casa por su propia voluntad, así lo han confirmado las asociaciones buscadoras de niños.
"Los chicos se pueden ir de la casa por maltrato familiar, porque no respetan sus derechos, porque se enamoran de una persona a la cual los padres no están de acuerdo y posteriormente le prohíben esa relación y optan por irse en parejas también", señala María Elena Solís Gutiérrez, presidenta y fundadora de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos A.C.
Otros casos, son los jóvenes que desaparecen por retos de redes sociales.
¿Cómo reducir el riesgo de desaparición voluntaria en adolescentes?
Lo ideal es que los menores de edad avisen a su familia que se van, algo que sólo se da cuando hay confianza y buena comunicación.
"Siempre debe estar en contacto, en comunicación constante, pues va a servir para evitar que el menor sea víctima de algún incidente. El estar monitoreando constantemente en dónde está, qué es lo que está haciendo, pues va a ayudar de mucho" asegura Fátima Colín, suboficial de la policía cibernética Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Desaparición voluntaria podría tener consecuencias penales
Detrás de cada desaparecido hay una familia preocupada y las autoridades tienen la obligación de investigar y buscarlo por el peligro que corren.
Cuando la denuncia es legítima nadie tendrá responsabilidad, aunque la persona se haya ausentado por voluntad propia, pero si es una denuncia que distrae a las autoridades de casos legítimos, por buscar un beneficio o evadir una responsabilidad, podría tener consecuencias.
¿Cuáles podrían ser las consecuencias de desaparecer por retos virales?
Es lo que puede pasar con los retos de las redes sociales. Los adolescentes juegan a desaparecer 48 horas para que los busquen sin medir las consecuencias y sin saber que hay una sanción penal
"Como pueden ser fraudes procesales, falsedad ante autoridades, incluso simulación de pruebas" detalla Santiago Orvañanos, abogado.
Desaparecer no es un juego, puede poner en peligro a quien lo hace y a los padres que los buscan desesperados.