Más pobreza y la pérdida de conocimientos de toda una generación de estudiantes podrían ser algunas de las "terribles" consecuencias del cierre prolongado de escuelas por la pandemia de COVID en Latinoamérica, si con el retorno a la educación presencial no se implementan planes de recuperación, según expertos.
Claudia Costin, directora del Centro de Excelencia e Innovación en Políticas Educativas (CEIPE), calificó las consecuencias como "preocupantes" y alertó, sobre los riesgos de un abandono a la educacación en la región de Latinoamérica pese a la reapertura de escuelas.
"Antes de la pandemia ya teníamos enormes desigualdades en la educaci´ón" explicó la experta. También agregó que el cierre de escuelas por la pandemia no solo impactó las posibilidades de aprendizaje de los estudiantes, también aumentó "la desigualdad social y la desigualdad en la educación".
Costin afirmó que es necesario que en la región de Latinoamérica se implemente de forma urgente "una educación de recuperación", lo suficientemente "potente y competente para lidiar con los efectos causados por la interrupción de la educación, especialmente en los países que se han visto más afectados como Brasil, Argentina y Uruguay.
El cierre de escuelas por pandemia deja consecuencias en los estudiantes
La experta resaltó es necesario que los gobiernos prioricen en sus presupuestos la educación y sea vista, "no como un gasto, sino como una inversión".
"Se puede pronosticar que, dada la emergencia por COVID y el impacto recesivo de la pandemia, el camino de menor resistencia para muchos gobiernos va a ser disminuir el compromiso financiero con la educación, y eso hará que una mala situación sea mucho peor", sentenció.
Un informe reciente del Banco Mundial señala que solo en 2021 "los días de clase perdidos superaron con creces los 200", o lo que es igual a año y medio de escuela, y que dicha interrupción "podría tener consecuencias duraderas", especialmente en los países pobres y de ingreso medio.
"Cuando las consecuencias de la pandemia se calculen finalmente, quedará en evidencia que el mayor daño provocado es la pérdida de aprendizaje sufrida por los estudiantes", explica el documento.
A finales de 2020, el BM valoró que el cierre "incrementaría el porcentaje de estudiantes con pobreza de aprendizajes" del 53 % al 63 % y que unos "7 millones de estudiantes abandonarían las escuelas".