Tlaquiltenango, Morelos.- El cuerpo de Nicolás Toledo, uno de los mexicanos que perdió la vida durante el tiroteo en Chicago, Estados Unidos llegó a su natal Morelos.
Nicolás Toledo fue uno de los siete fallecidos que dejó este ataque del 4 de julio en Highland Park.
Su familia le esperaba para abrazarlo una última vez. Un hombre de familia que dejó a sus hijos, nietos y una esposa que estuvo a su lado al momento del tiroteo.
"Yo estaba con él, ahí con él, con mi nuera, mi hijo, mi hija, mis nietos y todo cuando mi nieta. Una vio bien cuando le dieron el balazo y le dieron el otro en su cabeza pero yo no vi nada, porque yo corrí y me fui", narra Petra Díaz, la viuda de Nicolás Toledo.
Un hijo de Nicolás Toledo trató de protegerlo y recibió un disparo en el brazo; los demás integrantes de la familia pudieron ponerse a salvo luego del ataque.
Su ataúd, en color azul, fue rodeado por ramos y arreglos de flores y al frente, colocada su fotografía.
El cuerpo de Nicolás Toledo fue velado durante 15 horas, después fue trasladado al cementerio de Tlaquiltenango donde fue sepultado.
Nicolás Toledo regresó a casa
Una historia que termina en su casa, donde vio crecer a sus hijos. Señaló su hijo, Francisco Toledo "Es la casa que nos vio nacer a todos, a todos nosotros aquí nacimos, aquí crecimos, aquí jugamos, esta casa con tanto sacrificio la compró mi padre. Aquí tenemos raíces, como decimos aquí quedó nuestro ombligo".
Acompañado por familiares, amigos y conocidos Nicolás Toledo, aseguran, ya descansa en paz.
"No le digo adiós a mi padre sino hasta pronto porque yo sé que es muy pronto, digo muy pronto porque sabemos que a veces sentimos que el tiempo es largo pero no es corto, estaré yo con el, yo sé que él está en las manos de Dios y yo me seguiré esforzando para que Dios también tenga misericordia de mí y algún día estar en la presencia de Dios juntamente con él", aseguró su hijo.