Fue en un abrir y cerrar de ojos que la vida de varias familias dio un giro inesperado tras sufrir un accidente mientras se dirigían a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México provenientes de Puebla para dar gracias por los favores recibidos.
El recorrido no se concretó ya que a la altura del kilómetro 39 de la autopista México-Puebla sufrieron un accidente que dejó un saldo de tres muertos y 60 lesionados.
"Nos dijo nada más cuando iba bajando la rampa este agarrense y perdónenme y pues lo que pase y ya nomás cuando sentimos un golpe y volcó el autobús y ya todos empezaron a salir," relató una de las sobrevivientes, Luz Magaly.
Con moños de colores negro y blanco es como se encuentran en el municipio de Ajalpan, en las entradas de los domicilios de las víctimas fallecidas.
Luz, una de las afectadas presentó diversos golpes, al igual que su esposo y dos hijos, quienes piden apoyo para un niño de ocho años, quien quedó en la orfandad pues su papá era Juan, uno de los fallecidos; el menor tampoco tiene a su mamá en vida.
"Mi suegro quedó atorado y no pudimos hacer nada por él y también llevaba a su niño, un niño de ocho años que ahorita quedó solo, mi esposo solo tiene a su hermana y él," comentó Luz Magaly, sobreviviente del accidente.
Otro de los fallecidos es Flavio, a quien recuerdan como un hombre trabajador y entregado a la iglesia.
"Nosotros nos enteramos cómo le digo por rumores y empezamos a este a preguntar que si era cierto o no o qué pasó en realidad porque yo no estuve en los hechos, no se lo qué pasó," expresó Juan Vicario, hermano de Flavio.
Finalmente quien habló para las cámaras de Fuerza Informativa Azteca fue el hermano mayor de Tomás.
"Si en esta peregrinación iba con su esposa, su muchacho y un nietecito que llevaba, pues desafortunadamente el niño perdió su piecito y es lo que más me duele y me pongo a pensar mi niño quedó marcado para toda su vida pero solamente Dios sabe porque," declaró Florentino Feliciano, hermano de Tomás.
Los cuerpos de Juan, Flavio y Tomás no llegaron al mismo tiempo, Flavio fue el primero en llegar a su casa, mientras que Juan y Tomás fueron esperados con flores en los patios de sus respectivas viviendas para darles el último adiós.