Anderson Torres, exministro de justicia de Jair Bolsonaro, fue detenido este sábado tras llegar a Brasilia, la capital de Brasil, acusado de facilitar los disturbios de la semana paasada, informó un abogado del exfuncionario publico.
Anderson Torres está acusado de omisión y connivencia que facilitaron los ataques de radicales por parte de seguidores de Bolsonaro el fin de semana pasado en las sedes de los tres poderes del Estado en Brasilia.
El arresto de Torres se produjo después de que el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, señalara "las diversas omisiones, en teoría dolosas, practicadas por los responsables de la seguridad pública en el Distrito Federal y que contribuyeron a la práctica de actos terroristas" del 8 de enero.
Hoje (10/01), recebi notícia de que o Min Alexandre de Moraes do STF determinou minha prisão e autorizou busca em minha residência. Tomei a decisão de interromper minhas férias e retornar ao Brasil. Irei me apresentar à justiça e cuidar da minha defesa.
— Anderson Torres (@andersongtorres) January 10, 2023
Al conocer la orden de prisión preventiva en su contra, Torres dijo el martes en Twitter que interrumpiría sus vacaciones y regresaría a Brasil para presentarse ante la Justicia.
El exministro de Justicia de Brasil estaba de vacaciones en Orlando, la misma ciudad donde se encuentra el expresidente Bolsonaro, muy cercano alfuncionario detenido.
El ministro de Justicia, Flavio Dino, dio a Torres de plazo hasta el lunes para regresar, ya que de lo contrario iniciaría los trámites de extradición, ante la advertencia, el exministro de justicia decidió presentarse por sus propia voluntad a las autoridades de Brasil.
Fiscales piden investigar a Bolsonaro tras disturbios en Brasil
Fiscales federales brasileños pidieron el viernes al Supremo Tribunal Federal que investigue el papel del expresidente Jair Bolsonaro en los actos antidemocráticos que resultaron en el asalto a edificios gubernamentales por parte de sus partidarios en Brasilia el domingo pasado.
La policía brasileña interrogaba el martes a unos mil manifestantes retenidos en un gimnasio abarrotado en la capital, después de que turbas antigubernamentales saquearon edificios públicos durante el fin de semana y mientras el nuevo Gobierno del país buscaba superar la crisis.
Buena parte de los manifestantes, partidarios del expresidente Jair Bolsonaro, fueron detenidos el lunes cuando soldados desmantelaron un campamento en Brasilia donde se congregaron las multitudes el domingo antes de asaltar el Congreso, la Corte Suprema y el palacio presidencial.