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¿Qué sucede con los animales rescatados en la CDMX?

Cuando las autoridades rescatan animales durante operativos en la CDMX se encargan de ponerlos a salvo, pero ¿a dónde van y qué sucede con ellos después?

En las 16 alcaldías de la Ciudad de México (CDMX) la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) realiza operativos para prevenir y reducir actos delictivos, incluyendo el tráfico ilegal y maltrato animal. Por esto no es extraño escuchar que durante estas acciones los uniformados aseguran especies silvestres o domésticas, pero ¿qué pasa con los animales rescatados?

La Brigada de Rescate Animal, la cual forma parte de la SSC, es el área que se dedica a la protección de los animales que se encuentran en situación de maltrato o de abandono. Operan conforme a la Ley de Protección a los Animales.

Cuenta con 79 integrantes que laboran diariamente para prevenir y combatir el maltrato; sin embargo también realizan los operativos de rescate gracias a las denuncias que los ciudadanos hacen al 55 5208 9898 o la cuenta de Twitter @SSC_CDMX.

Denuncias ciudadanas salvan vidas de animales en CDMX

Una vez que las autoridades reciben un reporte, se realizan rondas de vigilancia para evaluar la situación en la que los animales se encuentran. Cuando se identifica maltrato o actividades ilícitas, es cuando proceden a realizar cateos y aseguramientos con la orden de un juez.

Por ejemplo, el pasado 25 de mayo, la Policía rescató a una cachorra de león y dos monos que pretendían vender en un mercado de la colonia Morelos, en la alcaldía Venustiano Carranza.

A través de su cuenta oficial el titular de la SSC, Omar García Harfuch, señaló que el aseguramiento fue resultado de trabajos de investigación de gabinete y campo de los uniformados derivados de denuncias ciudadanas.

¿A dónde llevan a los animales silvestres?

Una vez que los animales son rescatados, la BVA los traslada a sus instalaciones ubicadas en la avenida Manuel Ávila Camacho S/N, Ciénega Grande, Xochimilco, CDMX.

Ahí, donde son valorados por los médicos veterinarios zootecnistas. En caso de que la especie sea silvestre, los ejemplares son remitidos con autoridades ambientales correspondientes, puede ser en un reserva.

Por otro lado los domésticos son valorados, esterilizados y después de pasar por un proceso de adaptación con otros animales y seres humanos (pues en ocasiones viven en condiciones de violencia) los ponen en adopción.

Para adoptar es necesario presentar una copia de una identificación oficial y una copia del comprobante de domicilio en las instalaciones, donde la persona interesada deberá llenar un formato de adopción.