Con un pasado oscuro y la carga del legado de su padre, Keiko Fujimori, hija del fallecido exdictador Alberto Fujimori, llega por cuarta vez a la carrera por la Presidencia del Perú; se perfila como aspirante a las siguientes elecciones.
Hace diez años, el 15 de junio de 2016, Keiko perdió por primera vez la presidencia frente al economista Pedro Pablo Kuczynski, quien llegó al Palacio de Gobierno con apenas una ventaja de 0.22 por ciento Y aquella elección marcaría el inicio de una de las etapas más turbulentas de la historia peruana.
Desde entonces, Perú entró en una espiral de crisis política permanente que algunos analistas describen como una legislatocracia: un sistema en el que el Congreso terminó imponiéndose una y otra vez frente al Poder Ejecutivo.
En apenas una década, Perú ha tenido ocho presidentes
Pedro Pablo Kuczynski, electo en 2016,terminó renunciando en 2018, en medio de los escándalos vinculados al caso Odebrecht.
Lo sucedió Martín Vizcarra, quien fue destituido por el Congreso bajo la figura de incapacidad moral permanente.
Manuel Merino, entonces presidente del Congreso, asumió el cargo, pero su gobierno duró apenas cinco días, tras una ola de protestas, que dejó muertos y cientos de heridos y que se desató luego de la destitución de Vizcarra.
Francisco Sagasti encabezó entonces un gobierno de transición hasta la llegada de Pedro Castillo, un maestro rural que prometía representar a los sectores históricamente olvidados del país. Castillo mantenía al menos seis investigaciones por presuntamente ser el líder de una “organización criminal”, por los supuestos delitos de obstrucción a la justicia y tráfico de influencias, y hasta por plagiar su tesis de maestría para ser profesor. Su destino terminó siendo el de presidentes anteriores, fue destituido y encarcelado tras intentar disolver el Congreso en diciembre de 2022.
Su vicepresidenta, Dina Boluarte, asumió la presidencia en medio de una profunda crisis. Durante su gobierno forjó alianzas con el fujimorismo y con otras fuerzas políticas. Por su parte, el Congreso impulsó decenas de reformas constitucionales que fortalecieron el poder legislativo y consolidaron la influencia de las principales fuerzas políticas del país.
Durante 3 años le permitieron permanecer en el poder a pesar de enfrentarprotestas que dejaron decenas de muertos, investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y el llamado escándalo Rolex, después de que se revelara que utilizaba relojes de lujo cuyo origen generó cuestionamientos.
La delincuencia y la violencia que se desató en el Perú durante su gobierno, fue la razón fundamental para que finalmente fuera destituida por el Congreso en octubre de 2025.
La crisis continuó; José Jerí llegó posteriormente a la presidencia, pero su gestión quedó marcada por denuncias relacionadas con una reunión que habría tenido el mandatario con un empresario de origen chino , el llamado “Chifagate”, un caso que alimentó nuevas sospechas sobre tráfico de influencias y acuerdos políticos apuerta cerrada.
Finalmente, el país quedó bajo un gobierno de transición encabezado por José María Balcázar.
¿En qué radica la situación política de Perú?
La inestabilidad política del Perú, radica en gran parte, a la fragmentación de partidos en el Congreso, y a la ambigüedad de la figura de vacancia por “incapacidad moral”, que deja este recurso constitucional, a la interpretación del legislativo.
En ese contexto de desgaste institucional, este domingo, los peruanos volverán a las urnas.
Por un lado está Keiko Fujimori, quien a sus 51 años, tiene una larga trayectoria política y 4 intentos de llegar a la presidencia. A los 19 asumió funciones de primera dama tras la separación de sus padres. Desde entonces ha dedicado prácticamente toda su vida a la política. Fundó y lidera Fuerza Popular , un partido que nació en 2010 y hoy domina el Congreso.
De acuerdo a los resultados de las elecciones de abril de este año, Fuerza Popular tendría 22 de los 60 asientos en el Senado y 41de los 130 escaños de la Cámara Baja. Fujimori asegura, de llegar al poder,orden, estabilidad económica y mano dura contra el crimen. Para sus detractores, ella representa el regreso del fujimorismo y de una dinastía política que sigue dividiendo profundamente al país.
Su principal rival este 7 de junio es Roberto Sánchez, abogado, excongresista y exministro durante el gobierno de Pedro Castillo.
Sánchez nació en Lima y no proviene de las zonas rurales que constituyen buena parte de su base electoral, ha construido su campaña precisamente apelando a esos sectores que se sienten excluidos por la élite política limeña. Durante meses recorrió comunidades andinas, utilizó símbolos asociados a Castillo y buscó presentarse como el heredero político de quienes consideran que el expresidente fue víctima de una persecución política.
El candidato de la izquierda, proponía en su plan de gobierno una nueva Constitución, la nacionalización de la compañíade telefonía Integratel, anular privilegios de grandes monopolios y criticaba la inversión extranjera. En esta propuesta ni siquiera se mencionaba al Banco Central.
Esta semana se presentó un nuevo plan de gobierno donde Sanchez se retracta de la nacionalización y promueve la inversión, tanto nacional como extranjera, y garantiza la autonomía del Banco Central. La preguntas es: ¿Con cuál de los dos planes piensa gobernar a Perú?
¿Cuál será el rumbo que tome el pais sudamericano? ¿Regresará la derecha al poder con Keiko Fujimori? En cuyo caso, podría garantizarse la gobernabilidad dado que su partido controla el congreso. ¿Podría ser el final de la legislatocracia? ¿O apostará Perú por Roberto Sánchez y una nueva versión de la izquierda que alguna vez llevó a Pedro Castillo al Palacio de Gobierno?
La respuesta se conocerá este 7 de junio, en una elección que definirá, sin duda, el futuro político del Perú en los próximos años.
