La inflación no da tregua en Argentina; ya se encuentra en más de 113% y no para de aumentar; de un mes para otro los precios de algunos productos aumentan más del doble.
Cuando Ernesto Acuña, propietario de una tienda de conveniencia en Buenos Aires, recibió esta semana la nueva lista de precios de parte de su proveedor de snacks, condimentos, refrescos y helados que vende, se sorprendió al descubrir que los costos de algunos habían aumentado un 60 % desde fines de julio.
La lista de precios, actualizada después de que el shock de las elecciones primarias condujo a una fuerte devaluación del peso y un aumento de la tasa de interés, subraya la escala del desafío de Argentina para evitar la inflación, que ya se encuentra en 113 % y sube más rápido.
Ernesto Acuña / Dueño de negocio:
"En estos días el impacto fue no saber qué hacer. Nosotros, los dueños de las tiendas de conveniencia, no sabíamos qué tan alto se suponía que iban a subir los precios, cuánto"., añadió Ernesto, visiblemente molesto, desesperado, ante el alza de los precios.
"Los precios hoy son muy altos, muy altos, diríamos demasiado para el bolsillo argentino. Los precios se han disparado, en todos los sentidos. Es una locura lo que estamos viviendo"., dijo María Leguizamon, residente de la ciudad de Buenos Aires.
Inflación en Argentina podría ser aún peor al terminar agosto
Las listas de precios de un importante proveedor nacional, analizadas por Reuters, mostraron un alza promedio de 18% entre el 26 de julio y el 15 de agosto. Muchos se agruparon en torno al 25%, mientras que algunos precios se mantuvieron sin cambios. Los helados y los postres experimentaron los saltos más pronunciados, aunque hubo variaciones entre los diferentes productos.
El análisis sugiere que los mayoristas se están moviendo rápidamente para subir los precios después de la volatilidad del mercado esta semana, lo que alimentará una mayor inflación en agosto mientras el país lucha por evitar la hiperinflación que sufrió a fines de la década de 1980. Las empresas que venden de todo, desde productos de limpieza hasta piezas de automóviles, se han apresurado a adaptarse a los precios mayoristas más altos esta semana, suspendiendo las ofertas especiales y, a veces, las ventas por completo.