El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó obras de rescate, investigación y conservación de tumbas zapotecas que datan de los años 200 d.C. a 1521 d.C, los monumentos funerarios se localizan en San Pedro Nexicho, Oaxaca.
San Pedro Nexicho fue uno de los más grandes e importantes asentamientos prehispánicos en la Sierra Juárez de Oaxaca, prueba de esto es el hallazgo de una docena de antiguas tumbas zapotecas, de las cuales cinco fueron recuperadas recientemente por un equipo interdisciplinario del INAH.

Las tumbas zapotecas de San Pedro Nexicho fueron ocupadas entre los periodos Clásico y Posclásico Temprano y Tardío (200 d.C. a 1521 d.C), en tanto que los descubrimientos de estas criptas se desarrollaron entre 2015 y 2020.
Una de las tumbas zapotecas fue saqueada y sufrió daños en su pintura
La directora del Proyecto Conjunto Monumental de Atzompa, Nelly Robles García, señala que los trabajos de rescate y conservación iniciaron tras recibir una alerta sobre actividad irregular en algunas de las tumbas, por lo que el personal del INAH inició con la “fase de gabinete” que consiste en el análisis de los materiales arqueológicos.
El INAH encontró que la Tumba 1 había sido saqueada; pese a ello, se recuperaron materiales que formaron parte de la parafernalia funeraria, como una pequeña cuenta de oro y espléndidos murales, de tal manera que los especialistas se dieron a la tarea de rehabilitar la estructura arquitectónica y restituir la pintura mural que yacía en el piso.
Las pinturas que más destacan son aquellas que plasmaron las escenas de guerra, en la que figuran varios personajes ricamente ataviados, pintados con líneas negras, con un fondo rojo intenso y algunos elementos en amarillo.

Además en las tumbas zapotecas 1, 3 y 4, se rescataron miniaturas de cerámica local, concha y piedra verde foráneas; en la tumba 2 se hallaron 240 objetos completos y semicompletos, en los que destacan estucos con escritura zapoteca, y esculturas esgrafiadas.
En la cripta 3 se encontró un pequeño trozo de textil probablemente de un individuo que fue amortajado y depositado al interior del sepulcro durante el periodo colonial. Los monumentos funerarios 2 y 5 no tuvieron afectaciones, pese a su mal estado por humedad filtrada en los últimos cinco siglos.
Las tumbas zapotecas se encuentran resguardadas en el Museo Comunitario de San Pedro Nexicho, Oaxaca, en el pasado este lugar fue la capital del señorío de Ixtepeji y un enclave importante en la ruta comercial de la frontera zapoteca.