La frontera de Estados Unidos (EU) está cubierta con alambre de púas, como si fuera un campo de guerra, como si el país vecino estuviera pensando en alejar al enemigo: miles de migrantes.
Con el Título 42, los migrantes deben regresar y esperar en México, sin techo, sin dinero y sin posibilidades de trabajar.
Sin el Título 42 podían llegar a la frontera, cruzar de manera ilegal, entregarse a la patrulla fronteriza, solicitar asilo y esperar en territorio estadounidense una respuesta que incluso tardaba años, pero mientras llegaba se ponían a trabajar.
A pesar de todo, los migrantes no dejarán de intentar su objetivo que es alcanzar el sueño americano aunque les cueste la vida.