La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), dependencia federal de la Secretaría de Hacienda, confirmó que sufrió un hackeo en su información. Esta entidad regula a las aseguradoras en México y maneja volúmenes masivos de información sensible.
El reconocimiento de este ciberataque llega después de que negaban cualquier intrusión. La CNSF forma parte de las 25 instituciones públicas afectadas por este ciberataque, lo que genera alarma por la exposición de datos como nombres, RFC y fotografías de ciudadanos.
Autoridades federales ahora actúan para mitigar daños. La CNSF alega que ya protege la información comprometida. Sin embargo, el silencio domina en otras dependencias clave. Instituciones como el SAT, el IMSS, la Secretaría de Salud, gobiernos estatales y municipales y la Secretaría de Educación no emiten declaraciones sobre este tema.
¿Tus datos están a salvo? Hackean 25 dependencias de gobierno en México; esto pasa con tu información personal
Otras dependencias en silencio: el patrón de negación del Gobierno federal
El gobierno federal opta por el mutismo ante el hackeo masivo . Dependencias críticas evaden confirmaciones públicas y simulan normalidad. Eso es lo que ha hecho el gobierno federal: silencio absoluto, nadando de “muertito”, tratando de que el tiempo pase y el asuntito se nos olvide.
Expertos cuestionan la efectividad de esta opacidad. Mientras el escándalo crece, el impacto potencial afecta a millones de mexicanos. No obstante, el gobierno quiere nuestros datos biométricos para un registro de números de teléfono celular pese a la vulnerabilidad demostrada. ¿Es en serio?
Riesgos para los mexicanos: datos sensibles expuestos y medidas insuficientes
Imagina la magnitud: la CNSF custodia datos de aseguradoras que incluyen perfiles completos de usuarios: Nombres, RFC, fotografías y más quedan en riesgo tras el hackeo. ¿Se imagina la cantidad de información que se maneja ahí? Otras entidades como el SAT e IMSS manejan datos aún más críticos, pero optan por no comentar.
Expertos advierten que el daño inicial ya ocurrió. El avance del registro biométrico y números telefónicos obliga a los ciudadanos a entregar más datos en un contexto de brechas confirmadas.