Las autoridades italianas mostraron este miércoles piezas arqueológicas y joyas robadas que fueron recuperadas y repatriadas desde Londres en una operación realizada por el Ministerio de Cultura de Italia y la Unidad de Protección del Patrimonio Cultural de Carabinieri, destinada a luchar contra el tráfico internacional de bienes culturales.
Según el Ministerio de Cultura italiano, las piezas arqueológicas, que se pueden fechar en general entre el siglo VIII a.C. y la Edad Media, y cuyo valor se estima en 12 millones de euros, ofrecen una muestra representativa de las múltiples producciones de la antigua Italia y sus islas.
Entre las piezas más valiosas expuestas en Castel Sant'Angelo se encontraban una mesa trípode de bronce, dos cabeceras equinas, algunas cabezas masculinas de mármol de la época imperial y una pintura mural que representaba un pequeño templo, probablemente tomado de una residencia vesubiana, indicó el Ministerio de Cultura de Italia.
Sara Neri / Arqueóloga:
"La recuperación es muy importante por la cantidad de los hallazgos, pero también por su variedad. Hablamos de artefactos y bienes de diversa índole que abarcan un amplio lapso cronológico, datable desde la Edad del Hierro, es decir, desde el siglo VIII a.C. a la Edad Media"., aseguró la arqueóloga, Sara Neri.
Joyas y piezas arqueológicas robadas, están valuadas en 12 millones de euros
El Ministerio de Cultura italiano dijo que las piezas arqueológicas robadas fueron recuperadas después de largas negociaciones con los liquidadores de Symes Ltd, una empresa bajo la ley inglesa en liquidación, que pertenecía a un marchante de arte, Robin Symes, que resultó ser un traficante de bienes culturales.
Los bienes recuperados incluyen un sarcófago de plomo, fragmentos de piso de la época medieval, jarrones, joyas de oro, plata y bronce, y 26 collares reconstruidos de oro, plata y bronce.
"Podemos decir que esta recuperación, o más bien esta readquisición, es parte de un camino de 30 años que ha permitido a Italia recuperar la posesión de su patrimonio disperso. Es un camino especialmente importante y eficaz que va de la mano con la protección de los contextos in situ", finalizó la arqueóloga Sara Neri.