La designación terrorista no es lo que usted se imagina
Por Armando Guzmán
La fascinación de los estadounidenses, por el uso de la fuerza militar muchas veces parece que está inspirado en las películas de acción, en las que los Infantes de Marina y los agentes de la CIA vencen y someten a los terroristas, en menos de los 90 minutos que dura el cuento en la pantalla.
.@lopezobrador_ ha perdido el control de gran parte de México por el narco terrorismo y la gente vive con miedo: senador Lindsey Graham@MauricioCollado pic.twitter.com/QZHQDchysJ
— José Díaz (@JJDiazMachuca) March 11, 2023
Pero, la separación de la realidad entre la ficción es abismal.
En Afganistán, Estados Unidos fue a terminar con los terroristas de Al-Qaeda y el Talibán y después de 20 años tuvieron que desistir. Aquí hay que aclarar, México no es Afganistán. PERO, así con mayúsculas, lo que ocurre en nuestro país es aún más grave y tiene más consecuencias para Estados Unidos, porque los dos países son vecinos inmediatos.
El domingo pasado la prensa mexicana traía una nota informativa con un encabezado que leía:
El Cartel Jalisco Nueva Generación se disputa con la Unión Tepito el control de la Ciudad de México.
Le pregunto a usted, ¿a qué grado de irracionalidad hemos llegado, que esta información fatal, fue tratada en la prensa como una nota más en las páginas de los diarios?
Pregunto ¿en dónde está la indignación del pueblo de México?
¿Cómo algo de tanta consecuencia puede causar indiferencia total?
Para los mexicanos no hay ciudad más importante que su ciudad capital. En la Ciudad de México conviven millones de inocentes, que obviamente ahora tendrán que sufrir todos sus problemas habituales, más los embates de dos enormes pandillas de gavilleros que a balazos, ahora se pelearán el territorio.
Usted me va a perdonar. Pero solo en México, y quizás en Afganistán esto suena a normalidad. En el resto del mundo nos suena a horror. Y, perdóneme usted también a indiferencia.
Además, ¿sabe usted qué es lo peor? que ningún gobierno a ningún nivel, parece alarmado reconociendo que esto existe en la vida diaria de los mexicanos. ¡Qué horror!
Esta nota venía debajo de la información sobre la muerte del gran actor y ser humano Don Ignacio López Tarso, y debajo de otra información sobre un ahuehuete que existía en una avenida de la capital.
En cualquier otro país, hubiera sido de ocho columnas, y todos los que en México se han rasgado las vestiduras porque un fanático senador, jugando con su calenturienta imaginación, quiere mandar tropas a Mexico… deberían haber saltado en indignación.
Sabe que es lo peor, que un diario español en septiembre del año pasado ya había publicado lo mismo. Y eso tampoco resultó ni en respuestas de políticos de todos los niveles, ni en indignación de la gente, ni en actos de desagravio. Ni en que el gobierno de todos los niveles levante un dedo.
En enero del 2019, Donald Trump, con su fanatismo anunció que, en la frontera con México, se habían encontrado "alfombras de oración musulmanas", eso hizo concluir al expresidente que los terroristas islamistas internacionales se habían unido y asociado a los carteles mexicanos.

El tiempo y las investigaciones independientes nos demostraron que estas alfombras y la unión de los terroristas con los carteles eran parte del guión de la película Sicario 2, estrenada en el 2018, y obviamente vista por Trump y “confundida" con la realidad.
La masacre de Bavispe
Ahora tratando de ser flexibles, volteando la tortilla del otro lado, nos encontramos con la masacre de nueve miembros de una familia mormona estadounidense en el estado de Sonora el 4 de noviembre del 2019. Donald Trump volvió a anunciar su intención de nombrar a los cárteles mexicanos "organizaciones terroristas".
A Estados Unidos le gusta designarse país de leyes. Pues bien, en este país de leyes para ser designado terrorista internacional, un grupo debe cumplir con tres criterios:
- Ser una organización extranjera
- Estar involucrado en “actividades terroristas”
- Tener “la capacidad y la intención de cometer actos terroristas”
Estos tres criterios justifican eliminar esa amenaza por cualquier medio, porque se trata de un “Peligro Claro y Presente” a la seguridad nacional de los Estados Unidos y sus ciudadanos.
Designar a los carteles como FTO autoriza al gobierno de EE. UU. a través de su Departamento del Tesoro; a confiscar y/o congelar los activos financieros vinculados a los cárteles en el mundo entero.
Mediante su Departamento de Estado; a negarles visa de entrada a EE. UU., o residencia de cualquier tipo a todos los que resulten ser miembros de estas organizaciones, o a cualquier persona u organización sospechosa de proporcionar apoyo material, logístico o financiero a los cárteles.
Al Departamento de Justicia; a enjuiciar en los términos legales más severos a los miembros de los carteles y a quienes les asisten y/o les protegen
Es cierto que una autorización así podría legitimar intervenciones militares estadounidenses clandestinas en todos los países donde estas organizaciones actúan. Pero antes de que usted se indigne y se enoje, debo decirle que está enojándose de balde, porque la resolución final de lo que pretenden hacer los senadores republicanos, ni siquiera ha sido redactada.
Todos los que han gastado su tiempo, bilis y esfuerzo indignándose por esta situación se están indignando contra algo que aún, no existe. Y no todo lo que enumeré para usted aquí tiene que estar contenido en la resolución que emita el congreso, si algún día lo hiciera.
Disputa entre demócratas y republicanos
Los miembros de los dos partidos que son verdaderamente influyentes e importantes como el senador Bob Menéndez, o el congresista Mike McCaul presidentes de los Comités de Relaciones Exteriores en las dos cámaras del congreso, no están amenazando con enviar tropas de ningún tipo o tamaño a México, ellos han declarado: “Si México necesita o pide ayuda para deshacerse de estos monstruos, Estados Unidos está listo, dispuesto y capaz de comprometerse a hacer el trabajo de manera rápida y efectiva”.
El Consejo de Relaciones Exteriores, que es un organismo privado, dice que el problema de la organización de los carteles ha crecido desde los años 80’s, que el gobierno central en México ha perdido de hecho y derecho el control territorial de varios estados de la república, en donde ni el ejército ni la marina mexicanos pueden siquiera entrar. Y finalmente que los carteles que ahora se cuentan en decenas de todos tamaños, tienen sus propios ejércitos privados con armas militares.
Esos ejércitos privados SI son vistos en Washington como un peligro creciente.
Aún con eso, el senador Menéndez claramente dice que una invasión a México es una conclusión errada.
Al programa “Meet the Press” Menéndez le dijo el pasado domingo. “Las preguntas que el congreso necesita resolver antes de emitir una resolución son; cómo perseguir a los carteles, cómo quitarle acceso a su dinero, cómo perseguir a sus líderes, cómo inhabilitarlos y cómo encarcelarlos”.
Además, “cómo negarles visas a los funcionarios mexicanos que se nieguen a involucrarse en perseguir a estos carteles”. “Hacer todo lo anterior”, dice el senador “Sí tendría significado. Pero nadie aun sabe por el momento quién lo haría, ni cómo se haría.
Por lo tanto, usted debe saber que hoy, son solo un par de senadores quienes están hablando de usar fuerza militar en México, que necesitan aún convencer a 98 más. Y por favor recuerde que una designación terrorista no implica ninguna acción automática.
Tómelo simplemente como las declaraciones e ideas de dos congresistas y dos senadores que están acostumbrados a jugar lo que en Washington llamamos “Hardball” una pelota dura con la que se ponen por delante de sus opositores.
Mientras no haya un proyecto de ley que se esté debatiendo en las dos cámaras, todos los que están regando bilis hoy, lo están haciendo sin que haya una razón válida para hacerlo. El propósito de esta columna es aclararle que la designación terrorista, no existe aún, ni siquiera ha sido definida. Por lo tanto, no es lo que usted se está imaginando.