Como el resto del mundo, Melanie, una mujer de 43 años de edad y con una discapacidad que le impide caminar, se encerró durante la pandemia de Covid-19, lo que hizo que tuviera una nueva visión de lo que realmente quería: tener sexo por primera vez.
Melanie fue diagnosticada a los tres años de edad con inflamación en la espinal dorsal, condición conocida como mielitis, lo que le que paralizó las piernas y limitó el movimiento de sus brazos.
Durante la pandemia, ella misma se hizo una promesa, en cuanto la emergencia sanitaria terminara, contrataría a un hombre para perder su virginidad, y dejar de lado los tabúes sobre el sexo y la discapacidad, contó Melanie a la cadena BBC.
Una amiga fue quien le recomendó contratar a un trabajador sexual para cumplir con su deseo y conocer por primera vez lo es era tener relaciones sexuales.
Wheelchair User Melanie Hawkes Explains Why She Paid To Lose Her Virginity Aged 43 With An Escort: A health scare at 43 made her realise life was too short to be a virgin https://t.co/lrOAToiTmq pic.twitter.com/v2EwOzw2YQ
— ThatViralFeed (@thatviralfeed) May 1, 2023
“Me abrió los ojos al hecho de que tal vez podría experimentar eso”, contó Melanie a un programa de la BBC que aborda las problemáticas a las que se enfrentan las personas discapacitadas.
Melanie buscó a través de Internet una páginas de acompañantes sexuales, donde encontró a un hombre que le llamó la atención: Chayse, quien se convertiría en la persona que le ayudaría a cumplir su promesa.
En seguida concretaron la cita. Ella tuvo que ir al departamento del hombre que había contratado por sus servicios sexuales.
"Cuando me bajé de mi silla automatizada y mi trabajadora social se fue, nos quedamos solos los dos. No tenía idea de lo que me esperaba".
No obstante, para concretar la cita, tuvieron que realizar varias llamadas para discutir las dificultades que podrían presentarse debido a la condición de Melanie, quien requería de atenciones diferentes a otras mujeres que lo habían contratado, como el acceso para su silla de ruedas.
La primera cita para Melanie fue gratificante, por lo que acordaron algunas más; para ella, el encuentro sexual va más allá de su liberación sexual, la ha ayudado a sentirse mejor y tener más confianza, por lo que considera que las personas discapacitadas deberían de tener acceso al sexo y dejar de fuera el tabú.
El sexo en las personas con discapacidad
De acuerdo con un sondeo publicado por la BBC, en Reino Unido, el 56 por ciento de la las personas cuestionadas dijeron que se sentirían cómodas si tuvieran relaciones sexuales con alguien discapacitado.
Sin embargo, la mayoría de quienes tienen alguna condición, les resulta complejo entablar una relación íntima; la propia Melanie confesó que no se sentía cómoda sobre cómo abordar la situación, por lo que fue más sencillo contratar a un experto.
Melanie no sabía responderían cómo su cuerpo y mente en un ambiente íntimo, si llegaría a ser capaz de asumir una posición para interactuar o si la fatiga acabaría con cualquier placer.
Pero para fortuna de ella, todo salió bien y ahora invita a más personas con discapacidad a dejar los prejuicios y probar algo nuevo.