En Los peluches, el Pejidente no hace caso y decide alargar las postdatas antes de empezar con su conferencia. Los periodistas esperan ansiosos para que les den la palabra y hacer sus preguntas.
Pero el Pejidente, continúa hablando de cómo van a transformar las postdatas, mientras los reporteros siguen esperando para preguntar. Chuco R. Güevas trata de advertirle que ya se está extendiendo demasiado.
Pero el Pejidente aún tiene mucho que contar. Cuando por fin decide comenzar la mañanera, ya todos los periodistas están dormidos.