Tras casi tres días desaparecidas, presuntamente bajo el poder de integrantes de un culto religioso en línea, las menores Alondra Abigail y Edith Azucena, de 17 años de edad, regresaron a casa en Monterrey, Nuevo León.
La mujer contó que desde que sus hijas tienen contacto con las personas de esa iglesia se han vuelto erráticas y a la defensiva.