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Los pesares de la maternidad mexicana... no todas las mamás de México tienen un buen 10 de mayo

Ser madre en México es algo de pensarse. Las mamás mexicanas sufren discriminación, machismo o rezago, más si se trata de hablantes de lenguas indígenas.

Se acerca el día de los restaurantes llenos, de los festivales escolares, de los marcos para fotos hechos con sopa de pasta cruda y los enormes arreglos florales. Y es que en México, el 10 de mayo es una de las fechas más importantes, casi sagrada, para poder celebrar a las mamás por todo lo alto.

Ser madre no es cosa fácil, empezando desde el embarazo -porque imagínate cargar 9 meses a un ser que cada vez va aumentando de peso y tamaño- hasta criar a adolescentes descontrolados 24/7. Una locura, ¿no?

Aunque en México en los últimos 22 años la tasa de natalidad ha bajado del 29.30% al 15.57%, es decir, casi la mitad, la cantidad de mujeres que se convierten en madres sigue siendo alta.

De acuerdo con cifras del INEGI, de las 48.7 millones de mujeres de más de 12 años que hay en México, 32.7 millones son mamás, sin embargo, el 63.9% afirma que ha tenido más hijos de los que deseaban, ya sea porque no usaron anticonceptivos, estos fallaron o porque sus parejas querían tener más descendencia.

Y a pesar de que en zonas como Chiapas o Guerrero, el promedio de visitas al ginecólogo no es tan alto, 90 de cada 100 embarazos de mexicanas concluyen en nacimiento.

Ahora, hablando un poco acerca de la maternidad y la situación conyugal, 28 de cada 100 mujeres crían a sus hijos sin la ayuda de una pareja. Siete son madres solteras y 21 son separadas, viudas o divorciadas. Si de por sí, cuidar de los hijos en pareja es complicado, ¡cuánto más hacerlo sola!

Y si a esta cifra le sumamos que el 41.1% de las madres mayores de 15 años no cuenta con la educación básica terminada, o que ser solo el 4% de las madres hablantes de una lengua indígena, logra terminar su educación superior, las posibilidades de tener un nivel socioeconómico medio o alto para solventar los gastos de casa sin apuros, es casi imposible.

Sin duda, las mamás se enfrentan a un sinfín de retos diariamente. y a lo largo del tiempo han tenido que luchar con temas de machismo, rezago y discriminación, porque aún en la actualidad, una mujer embarazada tienen menos oportunidades laborales que una no gestante.

Ser mamá en México y la dificultad para trabajar mientras crían a sus hijos

Así que, sin afán de dar uno de esos consejos cliché referentes al día, creo que es necesario dar el reconocimiento justo a nuestras mamás, pero no forzosamente de manera material, sino con acciones que les quiten la carga que llevan desde el momento en que supieron que nos esperaban.

Ellas no quieren flores, ni un cuadrito pintado con crayones, quieren que les dejemos de complicar la vida, que les ayudemos en casa, que les obedezcamos y que contribuyamos a crear un ambiente familiar digno y sano.