Centenares de militares empezaron el lunes a tomar el control de las violentas cárceles de Hondurastras la matanza de 46 internas en un penal de mujeres, la semana pasada, por disputas entre pandillas rivales y una escalada de inseguridad en el país, dijeron autoridades.
La presidenta Xiomara Castro anunció el miércoles pasado el regreso del control del sistema carcelario, dominado por pandillas y bandas del crimen organizado, a la Policía Militar del Orden Público (PMOP), en un viraje en su propuesta de desmilitarizar la seguridad, tras la mortal reyerta en el penal femenil entre miembros de las pandillas Barrio 18 y su rival Mara Salvatrucha.
Centenares de reos, muchos con sus cabezas rapadas; en pantalones cortos y sin camisas; y muchos de ellos tatuados, fueron sentados en el piso, muy pegados, en filas, mientras se hacían sendas inspecciones en dos penales de alta seguridad el lunes.
Los reclusos eran vigilados muy de cerca por efectivos militares vestidos con ropas de combate, fuertemente armados y con los rostros cubiertos, en la cárcel de alta seguridad de Támara, situada unos 15 kilómetros al norte de Tegucigalpa, según material difundido por el Ministerio de Seguridad.
Las imágenes recuerdan las operaciones lanzadas en la vecina El Salvador por fuerzas militares en una controversial "guerra" contra las violentas pandillas, en la que han sido capturados más de 60 mil miembros de las maras dedicadas a la extorsión, el sicariato, tráfico de drogas, sangrientas venganzas y disputas de territorio, entre grupos rivales.
El operativo y control para la recuperación de la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), lo encabezan oficiales y soldados mujeres de la @PMOPHN. pic.twitter.com/Y3ntKylRx9
— José Manuel Zelaya Rosales (@JoseMZelayaR) June 26, 2023
Situación de cárceles en Honduras
El portavoz de las Fuerzas Armadas, capitán Antonio Coello, dijo que además del sobrepoblado penal de Támara, donde se encuentran hacinados unos 4 mil 200 reos en una estructura con una capacidad para alojar 2 mil 500, también estaba siendo tomado el penal de alta seguridad La Tolva, a unos 65 kilómetros al este de la capital y con mil 963 reos.
Las hacinadas y derruidas cárceles en Honduras, donde unos 20 mil reos viven en condiciones de insalubridad, una precaria alimentación y donde domina la corrupción de los custodios, son controladas por grupos de crimen organizado, según expertos.
Las hacinadas 26 cárceles del país son escenarios frecuentes de sangrientas reyertas.
En las operaciones del lunes en el penal de Támara, donde fueron sometidos los reos por los militares y extraídos de los módulos hacia áreas abiertas, una requisa consiguió pistolas, ametralladoras, municiones, cargadores y granadas en el área ocupada por Barrio 18, las autoridades lo describieron como un "arsenal".
Castro incorporó también a las fuerzas a las operaciones de seguridad lanzadas en todo el país, que en principio solo cumplía la policía y una fracción de la PMOP, en la lucha contra el crimen organizado en diciembre, desde cuando se impone un estado de excepción en las ciudades y poblados más golpeados por la violencia delictiva.
Municiones, armas de grueso calibre, cargadores, chimbas, teléfonos celulares y satelitales, explosivos de fabricación caseras, radios, routers, sierras eléctricas, todo esto es parte de lo encontrado solamente en un módulo de La Tolva. @FFAAHN @SSEGURIDADHN pic.twitter.com/M9oHWnjfN9
— José Manuel Zelaya Rosales (@JoseMZelayaR) June 26, 2023