Promocionándose en redes sociales y con explosivos almacenados sin protocolos en comercios fachada, es como trabajan los mayoristas de pirotecnia clandestina en Monterrey, Nuevo León.
Tv Azteca Noreste detectó múltiples puntos de venta ilegal en el área metropolitana, todos con prácticamente el mismo "modus operandi".
Donde con palabras clave como "pum pum" y "caramelos" son ofertados los productos pirotécnicos en Facebook.
Dentro de los discretos anuncios, los comerciantes colocan un número de contacto para posteriormente revelar en privado la ubicación del punto de venta clandestino.
En el centro de Monterrey, se ubicó un establecimiento escondido detrás de un improvisado puesto de adornos.
Los vendedores piden seguir una serie de pasos para poder concretar la transacción.
Y es que solicitan que antes de acudir, se informe con anticipación, y para ingresar al domicilio donde almacenan los explosivos clandestinamente es necesario dar un nombre clave previamente proporcionado.
"Esté, no, solo es aquí en el establecimiento, ya sabes, donde están las piñatas de Santa Claus grandotas, ahí preguntas por mí, por Tokio" se escucha en el audio enviado por uno de los vendedores de pirotecnia.
Los explosivos son resguardados en la sala de una vivienda, con anaqueles llenos de pirotecnia de todo tipo y sin la presencia de medidas de seguridad básica como extintores o agua.
Los kilos y kilos de artefactos van de simples luces de bengala, hasta los peligrosos M-1000, "Hulks", "huevos de codorniz" y "lenguas de vaca", todos, elaborados no únicamente con pólvora, sino que también contienen cantidades de dinamita, según explicaron los mismos vendedores clandestinos.
"Los tres traen dinamita, los cuatro -¿el "Hulk" también? -todos. Esos son pura dinamita, no te van a tronar quedito, eso es lo más fuerte que hay, cuando les ponen dinamita," decía uno de los vendedores de pirotecnia clandestina.
Pese a su alto nivel de riesgo, estos potentes artefactos son almacenados de la misma manera que el resto: sin precaución alguna.
En los municipios de San Nicolás, El Carmen y Guadalupe donde también se encontraron establecimientos clandestinos.