Skip to main content

Myanmar ejecuta en la horca a cuatro activistas pro democracia

ONU condenó las ejecuciones de activistas por la junta militar de Myanmar. No hay informe de cuándo se produjeron las ejecuciones. Sentenciados sin abogado.

La Junta Militar de Myanmar declaró el lunes que había ejecutado a cuatro activistas por la democracia acusados de ayudar a llevar a cabo "actos terroristas", en las primeras ejecuciones de la nación del sudeste asiático desde 1988, lo que provocó una condena generalizada.

El relator especial de Naciones Unidas sobre la Situación de los Derechos Humanos en Myanmar, Tom Andrews, condenó este lunes las ejecuciones por la junta militar birmana de cuatro prisioneros, entre ellos un político opositor y un respetado activista.

Declaradas culpables y sentenciadas por tribunal militar sin asistencia de abogado.

“Estas personas fueron juzgadas, declaradas culpables y sentenciadas por un tribunal militar sin derecho a apelación y, según informes, sin asistencia de un abogado, en violación del derecho internacional de los derechos humanos”, denuncia Andrews en un comunicado colgado en Twitter.

Condenados a muerte en enero en un juicio a puerta cerrada, los cuatro activistas habían sido acusados de ayudar a las milicias a luchar contra el ejército que tomó el poder en un golpe de Estado el año pasado y desató una sangrienta represión contra sus opositores. Las anteriores ejecuciones en Myanmar se llevaron a cabo en la horca.

El Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar, una administración en la sombra proscrita por la junta militar en el poder, condenó las ejecuciones y pidió una acción internacional contra la junta de Myanmar. "Extremadamente entristecidos... condenamos la crueldad de la junta...", dijo a Reuters el portavoz de la oficina del presidente del NUG, Kyaw Zaw, a través de un mensaje. "La comunidad mundial debe castigar su crueldad".

Human Rights Watch: acto de absoluta crueldad.

Human Rights Watch también ha emitido duras críticas por la reciente aplicación de la pena de muerte en Myanmar. Elaine Pearson, directora interina de esta asociación pro derechos humanos para Asia, apuntó en un mensaje que: “La ejecución de la junta de estos cuatro activistas es un acto de absoluta crueldad.

Entre los ejecutados se encuentran Kyaw Min Yu, una figura de la democracia más conocido como Jimmy, y el exdiputado y antiguo artista de hip-hop Phyo Zeya Thaw, según el periódico Global New Light of Myanmar. Kyaw Min Yu, de 53 años, y Phyo Zeya Thaw, de 41, aliado de la depuesta líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, perdieron sus recursos contra las sentencias en junio. Los otros dos ejecutados eran Hla Myo Aung y Aung Thura Zaw.

"Estoy indignado por la noticia de la ejecución por parte de la Junta de patriotas de Myanmar y defensores de los derechos humanos y la democracia", declaró Tom Andrews, relator especial de la ONU sobre los derechos humanos en Myanmar, en un comunicado.

No hay informe de cuándo se produjeron las ejecuciones.

Los medios de comunicación estatales de Myanmar informaron el lunes de que las ejecuciones habían tenido lugar y el portavoz de la junta, Zaw Min Tun, las confirmó posteriormente a Voice of Myanmar. Ninguno de los dos dio detalles sobre cuándo se produjeron las ejecuciones.

Un grupo activista, la Asociación de Asistencia a los Presos Políticos (AAPP), dijo que las últimas ejecuciones judiciales de Myanmar se produjeron a finales de la década de 1980.

Desde la asonada militar- según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP) -, 113 personas han sido condenados a muerte en Birmania, un país que no ha revocado la pena capital, pero donde hasta ahora se permutaban estas condenas a penas de prisión tras los tradicionales indultos que las autoridades otorgan en fechas señaladas.

El golpe de Estado ha sumido a Birmania en una profunda crisis política, social y económica, y abrió una espiral de violencia con nuevas milicias civiles que han exacerbado la guerra de guerrillas que vive el país desde hace décadas.