Los niños deben ser examinados para detectar ansiedad a partir de los ocho años y los mayores de 12 años para registrar depresión, según nuevas recomendaciones del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos respaldado por el gobierno en temas de salud.
La guía para proveedores de atención médica, aún en forma de borrador, se aplica a niños y adolescentes que no muestran señales o síntomas de ansiedad y/o depresión.
Martha Kubik, miembro del grupo de trabajo de la Universidad George Mason:
Evaluar ansiedad y depresión en niños es eficaz en temas de salud
La atención de seguimiento puede reducir los síntomas de la depresión y puede mejorar, y potencialmente resolver, la ansiedad, según el comunicado.
Si bien el problema de las afecciones de salud mental no diagnosticadas en los niños es anterior a la pandemia de COVID-19, los médicos y sicólogos han advertido que el impacto de la crisis de salud en algunos niños puede ser traumático.
La educación en línea, los confinamientos, los requisitos de distanciamiento social, el uso de máscaras y otros cambios en el estilo de vida podrían tener un impacto significativo en la salud mental de los niños, según los expertos.
No se encontró evidencia suficiente para determinar si sería beneficioso evaluar la ansiedad de los niños antes de los ocho años o la depresión antes de los 12 años, o si evaluar el riesgo de suicidio en los menores.
Lori Pbert, miembro del grupo de trabajo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts:
Mientras tanto, los profesionales de la salud deben usar su juicio clínico en función de las circunstancias individuales del paciente al decidir si realizar o no la detección.