Hace unos días el Gobierno de México presumió que se redujeron los homicidios dolosos. Sin embargo, hay una cifra que contrasta y que puede explicar esta supuesta reducción: los “otros delitos que atentan contra la vida”.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los “otros delitos que atentan contra la vida” prácticamente se duplicaron de 2018 a la fecha.

Son en total 97 mil 670 de esos “otros delitos que atentan contra la vida”, casi 100 mil casos en lo que va del régimen de Andrés Manuel López Obrador y del gobierno actual.
¿Cuándo se consideran "otros delitos"?
Delitos que, según el Manual metodológico del Registro Nacional de Incidencia Delictiva (RNID) incluyen casos de:
- Inducción o ayuda al suicidio;
- Omisión de auxilio o cuidado;
- Tentativa de lesiones y de aborto;
- Abandono de personas;
- Responsabilidad médica;
- Peligro de contagio;
- Inseminación artificial no consentida, entre otros; y,
- Otras clasificaciones de delitos que atenten contra la vida.

Entonces, aquí hay dos sopas: o tenemos una crisis de esos “otros delitos que atentan contra la vida” o algunos estados negligentemente enviaron sus homicidios dolosos a esta categoría.
En ambos casos, la situación es terrible porque, mientras presumen una reducción de homicidios, los “otros delitos que atentan contra la vida” se duplicaron en los últimos 8 años. ¿Estamos más seguros… o cambiaron la forma de contar la violencia?
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