Skip to main content

¿Pena de muerte en 2022?

¿Es acaso una medida extrema o justa?

La mayoría de las mujeres encarceladas, en el mundo, tienen un historial de abusos o problemas de salud mental, o sufren de privación socioeconómica. Esta última es el caso de Melissa Lucio, una mujer estadunidense-mexicana que fue condenada a muerte.

Casi todas las mujeres que han sido condenadas a muerte provienen de comunidades pobres o marginadas y son analfabetas, lo que significa que tienen conocimientos muy limitados de sus derechos legales, no entienden de documentos jurídicos y no participan plenamente en su propia defensa.

Ese también fue el caso de Melissa. Un interrogatorio que duró 5 horas, sin acceso a comida, tampoco a agua, mucho menos ir al baño. Solo eran ella y cinco agentes. No hubo presencia de un abogado. Y es que Melissa, no conocía sus derechos. Está previsto que Melissa Lucio sea ejecutada en Texas el 27 de abril de 2022 tras haber sido declarada culpable en 2008 del asesinato de su hija de dos años, Mariah.

La niña se quedó sin supervisión de sus padres. Y la encontraron tirada debajo de las escaleras, con sangre en la boca.

Dos días más tarde, el padre de Mariah llamó al 911 porque la niña había dejado de respirar tras haberse dormido.

Melissa Lucio fue interrogada apenas se enteró de la muerte de su hija por agentes de la policía, y dice ella que negó más de 80 veces que hubiera causado la muerte a golpes de su hija. Pero ante tanta insistencia, la mujer de Texas al final se doblegó ante los investigadores y terminó confesando.

Para muchos, los fiscales malinterpretaron esa declaración. Pero lo cierto es que existen serias dudas en torno a la fiabilidad de su declaración de culpabilidad, por la en cómo el estado obtuvo y utilizó sus declaraciones.

¿Estarán las autoridades ejecutando a una mujer inocente? O ¿no?.

¿Será Melissa la próxima?.

La justicia lo dirá, porque este caso podría ser reabierto.