Justo ayer el famoso Guadalupe-Reyes, este periodo de fiestas, de posadas, de mucha comida. Así que mañana lunes arrancan formalmente las actividades laborales y también las académicas.
Este domingo quiero reflexionar sobre aquellos que no pudieron disfrutar el Guadalupe-Reyes, pienso no solo los médicos, los periodistas, en los comerciantes, en los transportistas, hay gente que nunca para, nunca para. Sino también en aquellos que estuvieron solos en casa, pienso en los abandonados, en los que están en algún asilo o en aquellos niños que están en un orfanato. Por eso arranquemos este 2024 diciendo gracias, por el año que comienza y pensemos en el significado profundo de esa frase hecha que repetimos a veces sin sentido: próspero año nuevo.
Sí, hoy más que nunca, esa prosperidad debe ser incluyente, la inclusión es el lugar donde cabemos todos y si queremos que nos vaya bien a todos, necesitamos del esfuerzo de la sociedad en conjunto, ningún gran cambio en la historia lo ha hecho una persona sola.
Por eso, empecemos este nuevo año siendo agradecidos, no solo por lo que tenemos, sino por lo que podemos compartir.