El osezno rescatado la semana pasada en el municipio de Santiago, Nuevo León, tiene una bala incrustada en las costillas. Así lo determinaron médicos veterinarios tras realizarle una tomografía y otros estudios.
Según la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el ejemplar de aproximadamente siete meses encontrado la semana pasada en Ciénega de González, municipio de Santiago, fue trasladado a una clínica veterinaria.
Ahí se le realizó la tomografía, también se le tomaron radriografías y se le extrajo una muestra de sangre para analizarla en laboratorio.
Todo lo anterior, según la Profepa, a fin de determinar con mayor certeza el daño que le provoca la incapacidad que tiene el ejemplar, de mover sus extremidades traseras.
Localizan una bala entre una de las costillas del osezno
Fuerza Informativa Azteca tuvo acceso al video de la tomografía, en el que se aprecia la columna vertebral y las costillas del osezno en tercera dimensión: entre una de las costillas se ve un objeto metálico, presuntamente la bala.
#VIDEO | Esta es la tomografía del #osezno: tiene la #bala incrustada en una de las costillas. pic.twitter.com/ED9fzcESOs
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) October 18, 2022
La semana pasada, en atención a un reporte, el ejemplar de oso negro (Ursus americanus) fue encontrado gravemente herido, descarnado y con exposición de músculos y tendones, arrastrándose en sus patas delanteras.
Por lo anterior, fue traslado para una primera valoración por médicos veterinarios especializados.
Esta especie se distribuye en varias entidades del norte del país: Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Además se encuentra protegida por las leyes mexicanas, debido a que su población está enpeligropor la pérdida de su hábitat y la cacería.
Por ello, la Profepa interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República en contra de quien resulte responsable. La pena incluye sanciones administrativas y penales, entre las que destacan una multa de hasta siete millones de pesos y una pena de nueve años de prisión.
Por lo pronto, se está gestionando el traslado del osezno a una clínica especializada donde puedan extraerle la bala, para su rehabilitación.
Con información de Ulises Grajales.