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VIDEO: Padre golpea a su hija tenista de 14 años por no querer entrenar

Tras darse a conocer el video de un padre golpeando a su hija tenista, el agresor se justificó diciendo que hizo lo correcto porque es normal en China.

Durante un entrenamiento de tenis en la cancha de un club de Belgrado, Serbia, un padre golpeó a su hija tenistas de tan solo 14 años; el sujeto, que también es su entrenador, le reprochó a la adolescente porque ella ya no quiere seguir entrenando.

El momento de la agresión quedó grabado por las cámaras de algunos testigos, quienes denunciaron el maltrato a través de las redes sociales.

En las imágenes se vio a la joven parada hablando con su padre y entrenador. Unos instantes después el hombre le dio una cachetada. Después la empujó con agresividad hasta llevarla a una banca.

Ahí, el entrenador le lanzó una patada y siguió pegándole en la cabeza. La tenista no se resistió ni se protegió de los golpes que le propinó su padre, solo se sentó en la banca y comenzó a llorar.

A pesar del dolor de la adolescente, el entrenador y padre siguió insultándola y lastimándola. El agresor la tomó de un brazo, la jaloneó y tiró al suelo, donde comenzó a patearla en el cuerpo.

Padre justifica golpes a su hija tenista

Los testigos intervinieron para que el entrenador dejara de golpear a la tenista. El activista serbio Igor Juric, quien lucha contra el maltrato infantil en Serbia, fue el encargado de subir el video y buscar justicia para la joven al denunciar el abuso infantil contra las autoridades.

Los agentes detuvieron al agresor y en su comparecencia ante la Fiscalía General de Belgrado dijo que su hija ya no quería entrenar, motivo por el cual decidió golpearla.

El padre y la tenista son originarios de China, por lo que el sujeto se justificó asegurando que “en China es normal” golpear a los niños cuando desobedecen a alguien con más jerarquía y que actuó “de manera correcta”, al agredir tan violentamente a su hija.

Pero como en Serbia no es común golpear así a los menores de edad, el agresor podría pasar desde dos hasta 10 años en prisión por el delito de violencia doméstica.