La tragedia del Titán, el sumergible que viajaba a las profundidades del océano para ver los restos del Titanic, dejó un saldo de 5 personas muertas, entre ellas: un padre, un hijo, dos pilotos y un auténtico aventurero de este tipo de experiencias. Se trata de Hamis Harding, quien había sido advertido por un piloto experto sobre los riesgos del viaje.
"Le dije que no debería subirse a ese maldito submarino. Debí haber insistido más", dijo Víctor Vescovo, un experto piloto de aguas profundas y amigo del millonario desaparecido.
De acuerdo con la narración del piloto experto, en diversas ocasiones, su amigo Hamis Harding le había pedido explorar las profundidades para llegar hasta los restos del Titanic; sin embargo, Vescovo al saber que se trataba de una locura se negó, por lo que el multimillonario decidió arriesgarse con la compañía OceanGate.
"Era cuestión de tiempo para que mataran a alguien", acusa amigo de tripulante del Titán
Víctor Vescovo explicó que la idea de viajar al Titanic se había convertido en una obsesión para su amigo y compañero, quien sin importar todas las advertencias decidió subir al sumergible.
Al enterarse de que el multimillonario, en efecto, se había contactado con la compañía y se encontraba a días de realizar el viaje, Vescovo intentó detenerlo, aclarando los peligros que el sumergible representaba e incluso pronosticó que se trataba de una muerte segura.
Lamentablemente, para el piloto experto, cuando se dio cuenta de que Hamis Harding se había embarcado en la misión ya era demasiado tarde: "lo último que recibí de él fue un mensaje de texto que decía 'mañana voy a ir al Titanic' y no volví a saber nada de él, finalizó Vescovo.
¿Qué pasó con el sumergible Titán?
La tarde del jueves 22 de junio, la Guardia Costera de Estados Unidos confirmó que encontraron los restos del submarino de la empresa OceanGate, por lo que los pasajeros del submarino murieron en medio de los niveles mínimos de oxígeno.
Según explicaron las autoridades, se encontraron cinco piezas importantes del sumergible: la “nariz” del Titán y una parte importante de la cubierta trasera, así como trozos de plástico de su estructura base.
Más tarde fueron hallados escombros más pequeños del casco del Titán, lo que significaría que el sumergible ‘implosionó', por lo que hasta ahora es imposible determinar si podrán encontrar restos humanos.