Los sepultureros de ese funeral llamado Reforma Electoral tienen nombre y apellido: Jesús Ramírez Cuevas y Pablo Gómez. Son los dos enemigos de sus amigos los morenos y de su jefa la presidenta. Esos dos fueron los padres de una reforma electoral que nació muerta. Para quien tenga duda de por qué ellos son los matones de la democracia, les digo: porque a ellos se les encargó crear la Comisión Presidencial para elaborar la propuesta de reforma electoral.
Los sepultureros de la Reforma Electoral: El error de Pablo Gómez y Jesús Ramírez
De hecho, el octogenario de Pablo Gómez fue puesto como presidente de esa comisión, y Jesús, "el iluminado", fue cerebro en la elaboración y "estrategia política". Es decir, esos dos muertos políticos fueron los "arquitectos" de lo que hoy derrumban, eso tan sólido que en algún momento fue nuestra democracia. Pablo Gómez y Jesús Ramírez son tan arrogantes, uno por viejo y el otro por pen... dejo a su imaginación el calificativo. Son tan arrogantes que no pensaron en que tenían que negociar con los suyos y con sus aliados.
Todo lo hicieron al revés: primero redactaron la reforma, luego la anunciaron públicamente y al final trataron de negociar. Ay, morenos, serenos, con esos amigos para qué quieren enemigos.
