¡En triciclos! El reciente arranque de las llamadas “Rutas de la Salud” ha generado cuestionamientos sobre la forma en que se están distribuyendo medicamentos e insumos médicos en distintas regiones de México .
Reparten medicamentos como si fueran tamales
El reparto se realiza mediante triciclos similares a los utilizados por vendedores de raspados, tamales o camotes, bajo el argumento de que se trata de vehículos “todo terreno” capaces de llegar a cualquier rincón de la República Mexicana.
Estos triciclos serían el medio ideal para concluir el suministro de medicamentos a clínicas y hospitales, especialmente en zonas de difícil acceso.
Sin embargo, la estrategia ha despertado dudas, particularmente sobre la conservación de los fármacos que requieren condiciones especiales, como el control de temperatura durante su traslado.
¿Cómo garantizan que los medicamentos mantengan su efectividad?
La principal interrogante es cómo se garantiza que medicamentos sensibles al calor o al frío mantengan su efectividad al ser transportados en este tipo de unidades, que no cuentan visiblemente con sistemas de refrigeración o almacenamiento especializado.
La preocupación se centra en que, de no cumplirse con estos requerimientos, los insumos médicos no llegarían en el estado adecuado a los centros de salud donde los pacientes esperan atención.
Además, se ha señalado que esta idea no es completamente nueva. El modelo de las “Rutas de la Salud” ya se había implementado en Veracruz desde el año pasado, incluso utilizando lanchas para el reparto de medicamentos e insumos en comunidades de difícil acceso.
Pese a que la estrategia fue presentada como una solución para mejorar la distribución de medicamentos a nivel nacional, las imágenes y testimonios han provocado críticas sobre la viabilidad y seriedad del esquema.
Para diversos sectores, el uso de triciclos evidencia una logística improvisada que pone en duda la correcta entrega de insumos médicos en condiciones óptimas para su uso clínico.