Un nuevo Fobaproa se ha comenzado a gestar en México, todo inició con la quiebra de la empresa Altán Redes, y cuando el gobierno decidió inyectarle recursos millonarios para no dejarla desaparecer.
El analista en finanzas Rubén Cruz explica: "El gobierno entra a rescatar un proyecto fracasado, no hay nada que celebrar en esta salida del concurso mercantil, se está pateando la deuda".
La historia comenzó a principios de año, cuando la banca de desarrollo decidió capitalizarla, y le destinó 150 millones de dólares, para sacar a Altán Redes del concurso mercantil, es decir, de un proceso de quiebra y renegociación con 119 deudores, a los que llegó a deber casi 30 mil millones de pesos.
Cabe recordar que Altán Redes obtuvo una concesión del gobierno federal en 2016 para llevar internet a las zonas más pobres del país, pero analistas señalan que tuvo malos manejos y terminó en números rojos.
Rescate de Altán Redes, con dinero de los contribuyentes
Por eso, el gobierno le metió dinero público, es decir, de los contribuyentes. "¿Esto qué significa? Que vamos a estar pagando los mexicanos, porque vamos a pagarlo todo nosotros, no va a pagarlo el gobierno, es un rescate a una empresa público-privada, donde los mexicanos no tenemos un seguimiento de lo que esta pasando alrededor de este tipo de compañía", señala el analista económico Víctor Sánchez Baños.
Para hacerla viable el gobierno le puso 150 millones de dólares, algo así como 3 mil millones de pesos, los cuales podrían duplicarse.
Una vez avalada esta inyección de recursos, Altán Redes acordó con sus acreedores pagar su deuda en los proximos 34 años. José Alberto López, abogado representante de acreedores, indica: "El monto reconocido se podía capitalizar, eso sí, con una espera larguísima, que ellos tendrían hasta el año 2056 para poder pagar la deuda".
El riesgo, advierten, es que esta deuda pueda crecer conforme pasen los años, con todo y sus intereses, a niveles incuantificables. Así lo precisa Rubén Cruz: "Desde un punto de vista empresarial no tiene sentido diferir el quebranto 34 años si no hay un modelo de negocios rentable que genere flujo de efectivo para repagar la deuda".
Un pequeño Fobaproa que, aseguran los expertos, con el paso de los años tendremos que pagar los contribuyentes. "¿Hasta cuándo vamos a tener que pagar esta deuda? Una deuda que no es de nosotros, ¿cuáles son las tasas de interes reales? Porque no sabemos hasta cuándo vamos a estar sacrificados por una empresa", puntualiza Víctor Sánchez Baños.
Así, los analistas advierten que se ha fraguado un nuevo rescate financiero, a una empresa privada, que se deberá asumir con el dinero de los mexicanos.