Comienzan con los huesos de los pies y al último el cráneo, es una tradición desde la época de los mayas, los pobladores de Pomuch, en Campeche, limpian los restos de sus familiares y amigos cada año, en el día de los muertos.
Rumbo a la región del camino real a 62 kilómetros de la capital campechana, se ubica una comunidad de orígenes y costumbres mayas donde no tienen miedo el acariciar a la muerte.
"No tengan miedo compañeros porque todos tenemos que morir algún día, también estaremos allá donde estarán los fieles difuntos”, sentencia Venancio Tuz Chi, sepulturero de Pomuch, en Campeche.
En este poblado de Pomuch, exactamente en el cementerio, en esta temporada los vivos y los muertos se vuelven a encontrar.