El pasado 06 de julio del 2026, la NASA logró captar con una sensibilidad inédita el corazón de Centaurus A, ubicada a 11 millones años luz de distancia de la Tierra. De acuerdo con su comunicado, el telescopio espacial James Webb fue quien captó la impresionante hazaña del momento en el que el agujero negro se "transformó" en una galaxia inusual e intensa, esto gracias a su visión infrarroja.
Webb’s mid-IR view exposes the dusty structures and hidden activity that shape this unusual system, from intricate filaments stretching across it. Explore with an interactive tool: https://t.co/EP8mpoOIYt
— NASA Webb Telescope (@NASAWebb) July 6, 2026
Como parte de la celebración del 4º aniversario científico del telescopio, los científicos de la NASA realizaron un copilado de las fotografías más impresionantes que ha tomado del cosmos, dejando a los entusiastas de la astronomía completamente impactados.
¿Cómo se originó la formación estelar de Centaurus A?
Según la NASA, el origen de este fenómeno, de forma inusual e intensa, tiene una actividad de formación estelar resultado de una colosal colisión y fusión con otra galaxia, ocurrida hace aproximadamente 2 mil millones de años que hoy día conocemos como Centaurus A, cuyo motor central es un agujero negro supermasivo que "devora" material, libera energía masiva y expulsa potentes chorros que alteran el entorno espacial a su alrededor.

Esta nueva imagen, a diferencia de las otras, resaltó una estructura de polvo con forma de paralelogramo y una extraña figura de "S", cuyo origen e interacción con el agujero negro, aún desconciertan a la comunidad astronómica. Sin embargo, esta observación funciona como una "arqueología galáctica", permitiendo a los científicos a analizar el ciclo de vida con el fin de poder entender cómo evolucionan los agujeros negros y sus galaxias anfitrionas.
Cabe destacar que, el Telescopio Espacial James Webb, no orbita sobre la Tierra, sino que opera desde el Punto Lagrange L2, a solo 1.5 millones de kilómetros de di distinta, permitiéndole mantener sus instrumentos extremadamente fríos, por debajo de los -223 º C. Asimismo, este telescopio permite captar la luz infrarroja de galaxias lejanas sin la interferencia de calor terrestre o solar.
