Ante la llegada masiva de migrantes a El Paso, Texas, el gobernador Gregg Abbot envío a policías estatales para la revisión de todas las unidades de transporte que ingresan a esa entidad por la frontera con Ciudad Juárez, Chihuahua, situación que ha generado retrasos en los cruces fronterizos.
Se trata de una estrategia que ya ha utilizado Gregg Abbot como presión política para que el gobierno de Estados Unidos frene el flujo de migrantes, sin embargo, ese plan afecta y retrasa el comercio internacional por el traslado de toneladas de mercancía que va de México hacia el país vecino.
Por este hecho, ya han comenzado los reclamos del sector industrial en Ciudad Juárez, pues los retrasos son cada vez más prolongados.
Jesús Manuel Salayandia de Canacintra en la ciudad fronteriza lamentó esta medida y calificó como una amenaza que puede preveer el cierre de la frontera.
"Lo vemos muy lamentable porque esas cargas... nosotros somos de la idea que debemos seguir trabajando en una política migratoria en tener cruces internacionales más ágiles, más seguros. Con todo esto sigue siendo una amenza, una amenaza una alerta de que en cualquier momento nos pueden otra vez cerrar la frontera", indicó el empresario.
Además, Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) anunció que reducirá a la mitad el número de agentes en los puentes tanto de pasajeros como de carga para procesar los miles de migrantes que diariemente llegan a la frontera.
"Una estimación hecha por datos del INEGI y Aduanas nos dice que cada hora pasan cargas con un valor de más o menos 8 millones de dólares por cada uno de los tres cruces de carga, entonces sí se reduce a la mitad con más personal de CBP va a tener un impacto millonario", opinó Jesús Manuel Salayandia.
El Paso, Texas destino principal para cruces ilegales
Cabe mencionar que durante el fin de semana, los agentes de la Patrulla Fronteriza registraron más de siete mil registro de migrantes, incluso con un grupo de unas mil personas que llegaron juntas el domingo por la noche a uno de los cruces más grandes de la ciudad.
La situación, alimentada primero por la llegada de miles de venezolanos y, recientemente de nicaragüenses, ha aumentadola posibilidad de que pueda existir una crisis en las comunidades fronterizas e impone la necesidad de una política de salud pública pandémica.