Es “Toyo” un perrito que llegó a la agencia desnutrido y lastimado, los empleados de la agencia lo adoptaron, lo cuidaron y hasta le dieron un puesto en la oficina. Ahora es encargado de la seguridad canina y realiza rondines. Le pusieron un gafete para que hasta los clientes de Puebla lo reconozcan.
La nobleza del perro pitbull ha cautivado a todos y se ha ganado el corazón de sus compañeros que lo recibieron en muy malas condiciones y que ahora conviven con él todos los días.