Dos hombres podrían ser sentenciado a la pena de muerte en Uganda acusados de practicar “homosexualidad agravada”, un delito que se castiga severamente tras la aprobación de una controvertida ley “antigay”.
El primer hombre, de 20 años de edad, fue acusado el 18 de agosto de mantener “relaciones sexuales ilegales con un hombre de 41 años con discapacidad”, en el distrito de Soroti.
El segundo caso ocurrió en el distrito de Jinja, al este de Uganda, donde un hombre fue acusado de “homosexualidad agravada” por realizar “un acto sexual con un niños de 12 años del mismo sexo”.
Los dos acusado se encuentran bajo prisión preventiva y comparecerán ante un tribunal ugandés en septiembre, donde se les dictara sentencia, que de acuerdo a las leyes actuales será la pena capital.
"La sociedad civil de Uganda, junto con la comunidad LGBTQI, está preparada para llevar este asunto a los tribunales e impugnar la ley. Porque esta ley es profundamente discriminatoria y represiva y no cumple ninguna norma internacional de derechos humanos ni local", declaró un abogado de derechos humanos sobre la detención de estos dos hombres.

Uganda condena las relaciones homosexuales con pena de muerte
La legislación de Uganda califica como “homosexualidad agravada” el incesto, el sexo con niños, con personas con discapacidad y ancianos si son del mismo sexo, lo que se castiga con la muerte.
También prohíbe el matrimonio igualitario y los actos de amor entre personas del mismo sexo lo sanciona con condenas de cadena perpetua en la cárcel, además de ser llevados a “rehabilitación”, una terapia de conversión desacreditada en casi todo el mundo.
La controvertida ley fue aprobada y firmada por el presidente Yoweri Museveni en mayo pasado, lo que generó fuertes críticas en el resto del mundo y batallas legales para tratar de desacreditar esta reforma “antigay”.
Varios gobiernos, como el de Estados Unidos, señalaron que se trataba de una “violación a los derechos universales”, asimismo anunció algunas restricciones de visa para ciertos funcionarios ugandeses.
Con información de CNN