Ramona, desafortunadamente, se encuentra en medio de una vejez olvidada, está sola en una casa donde conversa con Dios porque no tiene con quién más platicar de su día a día... sus hijos no la visitan.
“Platico con Dios y le digo el día que tú quieras aquí estoy”, dijo esta adulta mayor, quien sufre el abandono de sus familiares.
Lo mismo le ocurre a Esperanza Villarreal: “Yo soy solita completamente, tiene uno que aguantar la soledad. Sí he llorado mucho”, reconoce.
La Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores establece que la violencia psicológica también puede consistir en abandono.
Mientras que el artículo 335 del Código Penal Federal dice “al que abandone a una persona incapaz de cuidarse a sí mismo, teniendo obligación de cuidarlos, se le aplicarán de un mes a cuatro años de prisión”.
Los adultos mayores pueden acercarse a los juzgados familiares, al DIF o INAPAM para recibir ayuda por este tipo de delito, que los mantiene en una vejez olvidada.