Lo que le voy a contar es un chiste que se cuenta por sí solo.
El 3 de enero de 2026, Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro en Caracas y Venezuela amaneció con un pequeño problemita: no tenía presidente. Entonces le entró Delcy Rodríguez, su vicepresidenta, mano derecha de Maduro, su persona de confianza.
La Constitución venezolana dice que eso está bien por 90 días. Ahora, que si el Congreso aprueba otros 90 días más, se puede; son 180 días en total, ni uno más. Y la Constitución es clarita: esos 180 días se vencieron el 4 de julio.
Es decir, técnicamente, el día de hoy Venezuela no tiene presidente. Claro que hasta el momento ni el Congreso ni el Tribunal Supremo han dicho algo; ni una palabra, silencio total. O sea que Delcy Rodríguez lleva gobernando Venezuela sin ningún respaldo constitucional; no es nada que la Constitución reconozca. Los expertos lo llaman ruptura constitucional abierta inédita. Traducción: está gobernando porque puede y no porque la ley se lo permita.
La diputada chavista Iris Varela lo explicó mejor que nadie: “O sea, le estamos cuidando la silla a Maduro con Delcy”. Que es básicamente admitir que a Venezuela la gobierna alguien que está cuidando la silla de alguien que está preso en Estados Unidos.
Venezuela lleva más de dos años sin un presidente legítimo. Primero Maduro robándose unas elecciones y ahora es Delcy gobernando sin que la ley lo respalde. El pueblo venezolano ya merece elecciones.
La pregunta es: ¿Crees que van a convocarlas?