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Reventa de boletos; la 'mafia' del entretenimiento urbano

Los eventos masivos regresaron y con ellos los insaciables revendedores de boletos que acaparan las entradas para ofertarlas a sobreprecio.

Pasó un año desde la última vez que pisé el Autódromo Hermanos Rodríguez para asistir a un festival de música y a pesar de que todo se veía igual, conforme entraba fui consciente de lo mucho que todo cambió desde 01 de marzo del 2020: ahora usamos cubrebocas en espacios concurridos, presentamos certificados de vacunación al entrar y acampamos en filas virtuales para comprar boletos de conciertos, pero entre este mundo impredecible y caótico hay algo que se aferra al paso del tiempo, la reventa descarada de boletos.

Amados por unos, odiados por más, los típicos gritos de ‘¡BOLETOS, COMPRE BOLETOS!’ ‘¡¿Quiere sus boletos?!’ me acompañaron desde las afueras del recinto hasta escasos metros de los filtros de seguridad, los cuales por cierto estaban mucho menos concurridos de lo que han estado desde el 2015, año en el que comencé a ir.

Si bien este 2022 no fui testigo de las batallas campales y negociaciones entre fans y revendedores por llegar a un precio aceptable para ambos por la poca afluencia de gente, estos grupos no perdían la esperanza de concretar una venta, así vieran como rechazabas a los otros 20 ofertantes de atrás.

Como reportera, todos los días leo y escribo sobre los diversos operativos que despliegan las autoridades para terminar con ‘mafias’ como lo son estos fenómenos en la capital mexicana, pero los oficiales, también presentes en todo el concierto, no parecieron interesados en los escasos tratos que se cerraban a metros de ellos.

¿La generación que canceló a la reventa de boletos?

Dicen que quién no conoce su historia está condenado a repetirla… o a cancelarla en el caso de la generación ‘Z’ porque a pesar de que muchos los señalan de apáticos y desinteresados, parece que son la primera generación que se resiste a caer a en las garras de estas ‘mafias’ urbanas.

De hecho, el mundo fue testigo recientemente de la derrota de la reventa en el campo de batalla virtual, cuando se desató una guerra por conseguir entradas como sólo artistas de la talla de Paul McCartney, Madonna o Michael Jackson han sido capaces de provocar.

En redes sociales, los fans mostraron su inconformidad por no alcanzar un codiciado boleto para el ‘Último Tour del Mundo de Bad Bunny’ tras pasar horas en su fila virtual, por lo que comenzaron a ‘cancelar’ a los revendedores por conseguir muchas entradas antes que nadie para venderlas hasta en 44 mil pesos, según páginas especializadas.

Por eso no los culpo de aturdir a los asistentes del festival todo el camino con sus emblemáticos coros, cuando antes se limitaban a pararse en medio de las multitudes a esperar a los ansioso compradores; después de todo cada vez menos estamos dispuestos a pagar a sobreprecio algo cuyo precio era 5 veces más barato en la página de internet.

De los enfrentamientos en taquillas a las filas virtuales

Aún recuerdo como me levantaba temprano los días que iniciaban las ventas de boletos para los conciertos de mis artistas favoritos, la odisea que era encontrar el punto de venta con menos gente formada y enfrentarte a los revendedores que podían comprar cuantas entradas quisieran.

Hace poco, la imagen volvió a mí mientras veía en redes sociales como más 300 mil personas esperaban su turno en la fila virtual del evento de Bad Bunny que tendrá lugar a final de este año.

Durante horas, los interesados en asistir llenaron las plataformas para quejarse de lo imposible y difícil que era esperar, siendo que muchos de ellos no recuerdan o no vivieron la adrenalina de correr a la taquilla más cercana para adquirir sus entradas.

Sin embargo, al ver lo rápido que se agotaron y cómo nuevamente los revendedores tuvieron el privilegio de alcanzar entradas antes que todos, me hace pensar que la batallas entre estos personajes y los fans de la música no abandonó las calles, sólo pasó a las arenas virtuales.

¿Policía capitalina interesada en combatir la reventa de boletos?

A pesar del esfuerzo constante de las autoridades por frenar estas prácticas con operativos como el de este fin de semana en un partido de fútbol, donde detuvieron a 9 personas, esta problemática continúa latente.

No importa si eres ‘Z’, 'Millenial' o ‘Boomer’, mientras seas fan de la música, los deportes o espectáculos tendrás que lidiar con la reventa ilegal de boletos al doble o quíntuple de su precio.

Tal fue el caso del concierto de Bad Bunny, donde las entradas generales pasaron de 3 mil 600 a 44 mil 080 pesos en reventa.

Pues si bien el evento al que asistí este fin de semana conservó su precio fuera de la página de internet, lo cierto es que entre más cotizados están, la ley de la oferta y la demanda jugará en contra de los asistentes.

Por eso, la única forma de contribuir a que esto termine, en lo que las autoridades toman medidas contundentes, es evitar comprarles a los revendedores y que en cada evento sean menos los compradores hambrientos por adquirir a cualquier precio un boleto.