Sostenido entre cinco elementos de seguridad, un prófugo ed la justicia optó por recordar sus clases de actuación. Quiso que le creyeran que era víctima de una posesión demoniaca. Lamentablemente para su caso, ninguno de los policías detuvo su inminente arresto.
Comenzó a hacer ruidos extraños, moviemdo su cuerpo de manera extraña. Intentaba girar en la silla en donde se encontraba. No es la peor actuación que hemos visto, pero estuvo lejos de hacerla creíble. Lo que consiguió es un video viral, acompañado de un buen tiempo tras las rejas.