Un hombre enfurecido se acercó para ponerle las manos encima a otro que estaba sobre su coche. El piloto del auto se volvió loco y terminó arrollando a su agresor. El cuerpo del atropellado se atoró entre dos vehículos para luego salir volando.
No se sabe quién fue el que inició la pelea, pero pudo acabar en una terrible tragedia que nadie esperaba. Uno hizo mal al atacar, bajándose del coche. El otro simple y sencillamente debería estar en prisión por intentar acabar con la vida de otro ser humano. Esto no puede volver a pasar.