Roberto no piensa perdonarle la infidelidad a Roxana y, mientras él presume mantener a dos familias, su hijastra Sofía sufre pues creyó que él era perfecto.
Roxana no niega que se metió con el novio de su hija, pero pide que él también se haga responsable de lo que sucedió, pues ella no estaba en sus cinco sentidos.
Sofía no está dispuesta a perdonar a su mamá, pues se metió con su novio; por lo pronto, ya le contó todo a su padrastro y quiere que se vaya de su casa.