Maruja lleva a las niñas de Marcela a la casa de Alberto para quedarse con ellas. Pocos días después, Marcela sale del coma y al enterarse de quién tiene a sus niñas, va por ellas, pero Maruja tiene una órden que le da permiso de tenerlas.
Maruja lleva a las niñas de Marcela a la casa de Alberto para quedarse con ellas. Pocos días después, Marcela sale del coma y al enterarse de quién tiene a sus niñas, va por ellas, pero Maruja tiene una órden que le da permiso de tenerlas.
Cuando la vida se vuelve infierno, busca el camino correcto.
A veces una llamada puede cambiarlo todo.
A veces, buscar sentir algo puede abrir puertas imposibles de cerrar.