Blaise Pascal desarrolló la frase de "nos entretenemos con cosas que nos impiden pensar en nosotros mismos", en Pensées, conjunto de fragmentos que dejó sin terminar y que apareció de forma póstuma en 1670, al igual que "la infelicidad de los hombres procede de una sola cosa: no saber permanecer solo en una habitación".
El texto reúne apuntes sobre reflexiones sobre la condición humana, la felicidad, la muerte, el aburrimiento y la necesidad de distraerse. La frase del título resume una de sus principales ideas sobre el llamado “divertissement”, término francés que puede traducirse como diversión, distracción o entretenimiento. Mientras que Arthur Schopenhauer dijo que "la felicidad pertenece a aquellos que se bastan a sí mismos".

El origen de la reflexión de Blaise Pascal
La reflexión sobre la distracción aparece dentro de varios fragmentos de Pensées. En la clasificación de Lafuma, uno de los pasajes centrales corresponde al fragmento 139, donde examina las actividades, preocupaciones y ambiciones que mantienen ocupadas a las personas.
En ese análisis aparecen ejemplos concretos de actividades asociadas con la distracción: los juegos, la conversación, la guerra, los grandes cargos y la caza. El argumento no afirma que las personas deseen necesariamente esos objetos por su valor material. Pascal sostiene que la actividad y la agitación pueden ser atractivas porque mantienen la mente ocupada y alejada de pensamientos relacionados con la fragilidad, la enfermedad y la muerte.
La frase “nos entretenemos con cosas que nos impiden pensar en nosotros mismos” debe entenderse como una formulación resumida de una reflexión mucho más extensa. Pascal relaciona la búsqueda constante de ocupaciones con la dificultad de permanecer a solas con la propia condición y con preguntas que considera inevitables.
La trayectoria de Pascal
Pascal nació el 19 de junio de 1623 en Clermont, actualmente Clermont-Ferrand, Francia, y murió el 19 de agosto de 1662 en París, a los 39 años. Su trayectoria influyó en las matemáticas, física, filosofía y teología.
Antes de sus reflexiones sobre la condición humana, el francés realizó trabajos científicos relacionados con la presión atmosférica, el vacío y las matemáticas, además de desarrollar una de las primeras máquinas mecánicas de cálculo.
