Abrahm Ancer y Carlos Ortiz serán los representantes mexicanos en el Charles Schwab Challenge



10 junio, 2020
Azteca Deportes
Azteca Golf

Ancer y sus colegas del PGA Tour dan último paso para el regreso del golf

El Colonial Country Club recibe a los profesionales a medida que se acerca el Charles Schwab Challenge

FORT WORTH, TEXAS – Lo que se vio ayer en Colonial Country Club fue lo que uno esperaría ver en un evento del PGA Tour. Unos jugadores trabajaban en la zona de práctica mientras otros realizaban sus rondas de preparación en un campo en el que las tradicionales cuerdas volvieron a delinear el campo.

Pero en la nueva normalidad de la era del coronavirus, no todo fue igual. Prácticamente no hubo ningún apretón de manos entre amigos y tampoco se divisaban tribunas o carpas de hospitalidad. Los silenciosos sonidos provocados por un chip o un putt se hicieron sentir más fuerte que nunca ante la ausencia del ruido que generan el público o los caza autógrafos esperando su oportunidad.

Pero el golf estaba de vuelta, indiferentemente de los distinto que luzcan las cosas.

“Todos estamos muy emocionados, saludándonos entre nosotros”, dijo el mexicano Abraham Ancer. “Hay mucho entusiasmo. Somos los mismos que nos vemos aquí cada semana, así que es lindo volver a vernos de nuevo y poder competir de nuevo. Obviamente tenemos nuestro trabajo de vuelta y estamos encantados de estar aquí compitiendo nuevamente en este hermoso campo de golf”.

Ancer es uno de los seis latinoamericanos que esta semana jugarán el Charles Schwab Challenge, el primer evento del PGA Tour desde que se canceló El Players Championship a mediados de marzo debido a la pandemia COVID-19. A él se unen su compatriota Carlos Ortiz, el argentino Emiliano Grillo, el colombiano Sebastián Muñoz, el chileno Joaquín Niemann y el venezolano Jhonattan Vegas.

Ellos son parte de un field de 148 jugadores que tendrán el honor de ofrecerle al mundo uno de sus primeros eventos deportivos realmente competitivos en varios meses. Cuando los jugadores llegaron a Fort Worth esta semana, habían transcurrido 91 días desde el último torneo, el parón de juego no programado más largo que ha vivido el PGA Tour desde la Segunda Guerra Mundial.

“Después de tres meses, es extraño”, dijo Ancer. “Nunca había estado alejado del golf por tanto tiempo. El primer mes fue algo agradable. Me pude relajar un poco, me concentré en el gimnasio, haciendo rutinas que quizás no podría haber hecho mientras jugaba en el Tour. Eso fue bueno, ponerse un poco más fuerte”.

“Poco después de eso comencé a extrañarlo bastante, especialmente el lado de la competencia”, agregó. “Estoy muy feliz de estar de vuelta. El PGA Tour ha hecho un trabajo increíble para hacer esto una realidad. Todos estamos muy emocionados por eso”.

Tomará un tiempo acostumbrarse a la nueva realidad que recibió a Ancer y a sus colegas a los torneos de golf. Los graderíos llenos de público, al menos por los primeros cuatro eventos, han desaparecido. En su lugar están las pruebas con hisopos nasales que se hacen para detectar el COVID-19. Cabe destacar que hasta la mañana de este martes no se habían registrado pruebas positivas

“No voy a mentir”, dijo Jon Rahm. “Creo que lo meten muy adentro de tu nariz”. A pesar de eso, un campeón será coronado el domingo y eso es traerá suficientemente normalidad por ahora.

“No puedes llegar (diciendo) que va a ser normal porque no lo es”, dijo Justin Thomas. “Hasta ahora, diría que 2020 está muy por encima de un ser un año muy bizarro, especialmente en el mundo del deporte, las cosas van a ser diferentes”.

“Si todos queremos regresar y jugar el deporte que amamos, no solo por nosotros, sino también por los fanáticos y todos los que están en casa, tendremos que superar el hecho de que será diferente y que será un poco raro”.

Pero lo extraño supera aún por mucho la alternativa de un mundo sin golf profesional. Así que por ahora, lo extraño sigue siendo suficientemente bueno para Ancer y compañía.

“Obviamente no he jugado un torneo en tres meses, así que veremos cómo resulta el jueves”, dijo el mexicano originario de Reynosa. “Es bueno venir y practicar, pero el lado de la competencia y de la camaradería con mi caddie y los demás jugadores, eso es lo que más he extrañado”.

Te Recomendamos
VIDEOS