Fue difundido en redes sociales el video de una cámara de seguridad en una herrería ubicada en Coahuila en el que se observa un abuso policial; es el momento en el que dos hombres con uniforme de la Fiscalía General de Justicia del Estado amenazan y agreden sin justificación alguna a un hombre de oficio herrero frente a sus hijos.
El hombre agredido está en el suelo, vestido con una playera azul y uno de los presuntos agentes lo esposa y lo comienza a golpear, mientras que en repetidas ocasiones el hombre le explica que su hija se encuentra presente en el lugar.
Incluso, uno de los agresores, presunto elemento de la Fiscalía, saca un arma y apunta al herero en la cabeza, amedrentando a su víctima quien se encuentra en el suelo intentando protegerse de su agresor.
De acuerdo con el abogado de la víctima, además de los golpes los presuntos elementos de la Fiscalía le robaron 25 mil pesos.
Este abuso policial habría iniciado, presuntamente, porque le encontraron una dosis de droga al herrero.
Cabe mencionar que aunque el video tiene fecha del 9 de agosto pasado, en redes sociales se ha hecho viral. Medios locales indican que los agresores serían elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).
En las imágenes del video, que también contiene audio, se ve como uno de los elementos de la FGE golpea y amenaza al herrero, luego de que, presuntamente se le encontró droga, la cual era para su consumo personal.
#Coahuila | Elementos de la Fiscalía estatal le dieron una golpiza a un herrero y le apuntaron con un arma larga frente a su pequeña hija.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) August 15, 2023
Además, le habrían robado 25 mil pesos. La #autoridad sólo dice que está investigando.
¿Habrá #justicia?
La #OpiniónFIA de @_NinaAndrade. pic.twitter.com/RmPqDucO8v
En la demanda que presentó la víctima de este abuso policial por es por abuso de autoridad, tortura y robo, se incluirá el delito de allanamiento de morada, ya que los presuntos investigadores entraron al taller de herrería, que se encuentra dentro de la casa de la víctima, sin una orden de cateo.