Las autoridades de salud en Estados Unidos enfrentan una crisis sanitaria estival sin precedentes recientes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una alerta tras registrarse un incremento drástico en los casos de ciclosporiasis, una infección intestinal que ya se ha extendido por 34 estados del país. Hasta la fecha, se reportan 1,645 casos confirmados desde el pasado 1 de mayo de 2026 y más de 5,100 contagios adicionales bajo investigación, lo que eleva la cifra de afectados potenciales por encima de los 7,000.
Esta cifra es fuera de lo común para los epidemiólogos, porque representa un volumen de contagios 27 veces mayor que el registrado en el mismo periodo del año pasado.
¿Qué es la ciclosporiasis y cómo ataca?
Es común confundir esta afección, pero a diferencia de otras infecciones comunes de origen alimentario, la ciclosporiasis no es causada por una bacteria, sino por un parásito microscópico unicelular llamado Cyclospora cayetanensis. Este patógeno entra al organismo a través de la ingesta de agua o alimentos frescos que han estado en contacto con tierra o materia fecal contaminada.
Una vez que el parásito se aloja en el intestino delgado del paciente, los síntomas suelen manifestarse entre dos días y dos semanas después del consumo. El cuadro clínico incluye:
- Diarrea líquida muy intensa y frecuente que puede prolongarse por semanas si no se trata.
- Pérdida drástica del apetito, deshidratación severa y pérdida de peso rápida.
- Cólicos estomacales severos, náuseas, fatiga extrema e inflamación abdominal.
- En algunos casos, fiebre de baja intensidad.
Aunque por lo general no resulta mortal, la infección es muy peligrosa para niños pequeños, adultos mayores o pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos. Hasta el momento, cerca de 1 de cada 11 pacientes confirmados ha requerido hospitalización debido a la deshidratación severa, aunque afortunadamente no se han reportado decesos. El tratamiento médico estándar requiere de antibióticos específicos para atacar el origen de la bacteria.
Todo podría estar en las lechugas
El epicentro de la emergencia se localiza en la región del Medio Oeste del país. Al menos 400 contagios distribuidos en los estados de Michigan, Ohio, Virginia Occidental y Kentucky apuntan a tener un origen común. En específico, el Departamento de Salud de Michigan reporta más de 3,300 casos bajo investigación activa.
Tras realizar cientos de entrevistas con los pacientes afectados, las investigaciones preliminares de los funcionarios de salud locales sugieren que las lechugas de bolsa y otras hojas verdes para ensalada podrían ser la fuente principal de propagación del parásito. Sin embargo, las autoridades federales aún no han identificado una marca, productor o distribuidor específico.
Para evitar que esto siga empeorando, cadenas de comida rápida como Taco Bell anunciaron el retiro temporal y voluntario de algunos ingredientes vegetales de sus menús en establecimientos de las zonas afectadas mientras los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) investigan haciendo un trazo hacia el origen agrícola de lo que se sospecha puede generarlo.
